«El capital se ha ido hacia el activo sin emisor, sin vencimiento y sin comité de política», comenta Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management, que afirma que el oro «está haciendo lo que mejor sabe hacer» en momentos como el actual. «El oro no solo sube, sino que avanza, como un convoy silencioso que sigue avanzando mientras todos los demás discuten en la intersección», comenta este experto.
Cree, de hecho, que los inversores «siguen priorizando la estabilidad», y es que el panorama macroeconómico «ofrece nuevas razones para cubrirse, desde la credibilidad política y la geopolítica hasta los aranceles, los déficits y el recurrente escenario de la política fiscal arriesgada», dice Innes.
La escalada del oro no cesa, y ahora el debate se centra en cuánto más pueden subir los precios tras un 2025 excepcional para el metal precioso, que mantiene el impulso intacto en el comienzo del nuevo año. Sobre todo, teniendo en cuenta que las tensiones geopolíticas, la caída de los tipos de interés reales y los esfuerzos de los inversores y los bancos centrales por diversificar sus inversiones más allá del dólar están reforzando su papel como el refugio por excelencia.
Source: Bolsamania.com



