Y es que la región, convertida un motor de crecimiento para estas firmas, se enfrenta ahora a un difícil panorama macro. «Oriente Medio ha sido uno de los pocos puntos brillantes», dice la analista de Morningstar, Jelena Sokolova, a ‘CNBC’. «Tienes una zona que era pequeña, pero que era muy, muy vibrante, y ahora está siendo afectada«.
Todo ello, después de que este fin de semana EEUU e Israel pusieran en marcha la operación ‘Furia Épica’ contra Irán y acabaran con la vida del líder supremo, el ayatalolá Ali Jamenie. Desde entonces, el conflicto ha ido ‘in crescendo’ y Donald Trump ya ha dejado claro que «habíamos previsto entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos la capacidad de estar mucho mas tiempo. Y lo haremos si es necesario». «Algunos dicen que me voy a aburrir, pero no me aburro. No hay nada aburrido sobre esto».
En este sentido, para Luca Solca, estratega de Bernstein, «si la gente no vuelve a la normalidad, y tenemos más problemas a la hora de obtener petróleo y gas del Golfo, la probabilidad de una recesión global podría estar aumentando, y eso sin duda frenaría sectores discrecionales como el del lujo».
De hecho, las acciones de lujo se ven presionadas en tiempos de gran incertidumbre geopolítica y económica porque la demanda suele requerir un trasfondo «positivo» y una confianza del consumidor favorable. «La demanda de lujo depende de la confianza positiva del consumidor y de una visión constructiva sobre las perspectivas de futuro, así como de la experiencia del consumidor, que a menudo es menos transaccional y más emocional», destacan en RBC Capital Markets.
«El conflicto, el shock, la incertidumbre y el miedo no son útiles en este contexto y pueden tener un impacto a corto plazo en la demanda de lujo», concluyen estos expertos.
Source: Bolsamania.com



