El precio del petróleo se mantiene tensionado. El Brent supera los 113 dólares (113,70 dólares; +1,27%) y el West Texas alcanza los 100 dólares (100,17 dólares; +1,96%). Lejos de rebotar, por tanto, las plazas del Viejo Continente, que terminaron el viernes con caídas acusadas (el Ibex se dejó un 2% en el acumulado semanal), seguirán extendiendo las caídas en el comienzo de la semana.
El detonante vuelve a ser geopolítico. El presidente de EEUU, Donald Trump, lanzó este fin de semana un ultimátum de 48 horas para que Irán reabra el estrecho de Ormuz. El plazo expira este lunes por la noche y, en caso de no cumplirse, EEUU ha advertido de posibles ataques contra instalaciones eléctricas iraníes. Teherán, por su parte, ha respondido amenazando con golpear infraestructuras energéticas en la región.
«Nos despertamos con otra semana complicada después de un fin de semana que no ha servido para aliviar las tensiones en Oriente Medio», señala Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, que advierte de que, lejos de moderarse, el conflicto «podría convertirse en algo mayor», ya que Irán está mostrando «más resiliencia de la que EEUU e Israel habían anticipado».
MERCADOS, PETRÓLEO Y RIESGO DE SHOCK ENERGÉTICO
El crudo vuelve a situarse en el centro de todas las miradas. «Los precios del petróleo suben a medida que aumentan los riesgos de que las infraestructuras energéticas de la región sufran más daños«, explica Ozkardeskaya, lo que podría desencadenar «un shock energético más amplio y prolongado».
De hecho, recuerda que el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya advirtió la semana pasada de que este conflicto podría ser «la mayor amenaza para la energía global de la historia».
El repunte del crudo está trasladándose ya al resto de activos. El mercado empieza a incorporar un escenario más complejo, con mayor inflación y menor crecimiento. «Los precios más altos del petróleo están alimentando las expectativas de inflación, empujando a los bancos centrales hacia una postura más agresiva y elevando los riesgos de estanflación», subraya la experta.
En este contexto, las rentabilidades de la deuda están repuntando con fuerza. El bono estadounidense a 10 años supera el 4,40%, mientras que en Europa los movimientos son aún más llamativos, con las tires alemana y francesa en máximos desde 2011 y el bono británico acercándose al 5%.
Con todo, el mercado empieza a descontar también el impacto negativo sobre la actividad. «La acción reciente de los precios sugiere que el mercado está incorporando un escenario de desaceleración impulsada por el shock energético a medida que el crudo se acerca a los 120 dólares», apunta.
Por ahora, ese nivel actúa como techo a corto plazo, en un entorno de elevada volatilidad en el que el conflicto en Oriente Medio sigue marcando el pulso de los mercados globales.
En cuanto a la agenda de la jornada, viene muy escasa en el arranque semanal. Destaca la confianza del consumidor de marzo en la eurozona.
OTROS MERCADOS: EL ORO SE DESPLOMA
El oro se hunde esta mañana hasta 4.246 dólares (-7,2%) tras caer cerca de un 10% la pasada semana, registrando su peor desplome semanal desde 2011. La plata aún lo hace peor y cede un 10,5% (62,34 dólares).
La rentabilidad del bono americano a 10 años sube hasta el 4,419% mientras cada vez se aleja más la posibilidad de un recorte de tipos de la Fed en el actual contexto.
El bitcoin recorta hasta 67.822 dólares y el ethereum, hasta 2.031 dólares.
Source: Bolsamania.com

