En concreto, el republicano dijo que el fin de la guerra está cerca, pero también amenazó con atacar «con extremada dureza» a Irán si las negociaciones que mantienen no llegan a buen curso y finalmente no hay acuerdo.
«Vamos a terminar el trabajo. Y lo vamos a terminar muy rápido, estamos muy cerca», remarcó Trump en su intervención, en la que también aseguró que las operaciones militares podrían intensificarse pronto, y es que «en las próximas dos o tres semanas, los vamos a hacer retroceder a la Edad de Piedra, donde pertenecen».
No obstante, afirmó que mientras tanto las negociaciones con Irán seguirán su curso, dejando así la puerta abierta a una solución diplomática. Eso sí, el presidente estadounidense amenazó con «atacar con fuerza a todas y cada una de sus centrales eléctricas, probablemente de forma simultánea» si finalmente no hay acuerdo para el fin de las hostilidades con Teherán.
Las palabras de Trump han desestabilizado a las bolsas, que ayer confiaban en una pronta resolución del conflicto, y han provocado la nueva subida del crudo.
«El petróleo ha hecho lo que siempre hace cuando la ilusión se desvanece. Se ha disparado, no porque la guerra empeorara repentinamente, sino porque el mercado había descontado prematuramente la expectativa de que terminaría«, comenta Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management.
Según este experto, «el barril no negocia esperanza. Negocia acceso, riesgo y la probabilidad de interrupción del suministro. Y en este momento, la curva de probabilidad ha vuelto a inclinarse hacia la escasez«.
Source: Bolsamania.com


