En este contexto, Japón y Australia han liderado las alzas. El Nikkei 225 ha repuntado un 0,38%, hasta los 59.513,12 puntos, mientras que el Topix ha logrado darse la vuelta y cerrar prácticamente plano, con un leve avance del 0,04%. En paralelo, el S&P/ASX 200 australiano ha sumado un 0,74%, hasta los 8.729,8 puntos, rompiendo así una racha de ocho sesiones consecutivas a la baja.
El mercado japonés ha estado además condicionado por el movimiento del yen, que se ha apreciado alrededor de un 0,6% frente al dólar después de que trascendiera una posible intervención de las autoridades de Tokio para sostener la divisa. La moneda llegó a superar el nivel de 160 unidades por dólar a comienzos de la semana —máximos de dos años— y cotiza ahora en torno a 155,8.
El avance en Asia se produce en línea con el comportamiento de Wall Street, donde tanto el S&P 500 como el Nasdaq marcaron nuevos máximos históricos impulsados por los resultados de compañías como Apple y Caterpillar. El S&P 500 subió un 1,02% y cerró por encima de los 7.200 puntos por primera vez, mientras que el Nasdaq avanzó un 0,89%. El Dow Jones, por su parte, ganó un 1,62%.
Todo ello a pesar de unos datos macroeconómicos más débiles de lo esperado en Estados Unidos. El PIB creció a una tasa anualizada del 2% en el primer trimestre, por debajo del 2,2% previsto por el consenso, aunque por encima del 0,5% del trimestre anterior.
En el frente geopolítico, el mercado ha optado por restar peso a la escalada de tensión con Irán. El crudo Brent llegó a dispararse hasta los 126 dólares por barril tras informaciones sobre posibles acciones militares de Estados Unidos, aunque posteriormente moderó su avance. El contrato de junio cerró ayer en 114,01 dólares, mientras que el West Texas subía en torno a un 0,6% y el Brent de julio terminó en 110,4 dólares.
Entre el resto de mercados asiáticos, el comportamiento ha sido más dispar en las pocas plazas abiertas en una jornada de menor liquidez por el festivo en gran parte de la región.
Source: Bolsamania.com

