Según el compromiso alcanzado por el senador republicano Thom Tillis y la demócrata Angela Alsobrooks, los compromisos acordados bajo la Sección 404 del proyecto de ley podrían satisfacer tanto al sector bancario como a la industria de las criptomonedas en un frente que los ha enfrentado durante muchos meses: el pago de rendimientos por mantener ‘stablecoins’.
Así, en el texto se establece que se prohibirá a las empresas de criptomonedas pagar intereses o rendimiento sobre saldos de monedas estables de una manera que sea «económica o funcionalmente equivalente al pago de intereses o rendimiento sobre un depósito bancario con interés».
«Ninguna parte cubierta podrá, directa o indirectamente, pagar cualquier forma de interés o rendimiento (ya sea en efectivo, tokens u otra contraprestación) a un destinatario restringido (A) únicamente en relación con la tenencia de las ‘stablecoins’ de pago de dicho destinatario; o (B) sobre un saldo de ‘stablecoin’ de pago de una manera que sea económica o funcionalmente equivalente al pago de interés o rendimiento sobre un depósito bancario con interés», reza el texto.
El proyecto de ley excluye a los emisores de ‘stablecoins’ autorizados y a los emisores extranjeros registrados, que ya tienen prohibido pagar intereses directos bajo la Ley GENIUS. De hecho, el texto sostiene que las «instituciones de depósito proporcionan servicios financieros que son fundamentales para la fortaleza de la economía estadounidense» y que los emisores de ‘stablecoins’ que ofrezcan servicios similares “podrían inhibir” a estas instituciones.
Sin embargo, el acuerdo incluye excepciones para programas de recompensas vinculados a «actividades o transacciones genuinas» que sean distintos del rendimiento generado por depósitos bancarios con intereses, manteniendo un enfoque de recompensas similar al que ofrecen las empresas financieras en la actividad de tarjetas de crédito.
Además, el texto ordena al Departamento del Tesoro y a la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC, por sus siglas en inglés) elaborar normas que definan una lista no exhaustiva de actividades permitidas en el plazo de un año desde su entrada en vigor. Se espera que en esta lista se incluyan pagos, transferencias, creación de mercado, ‘staking’, tokens de gobernanza y programas de fidelización.
Según indica Corey Frayer, director de protección al inversor de la Consumer Federation of America, la forma en que está redactado este acuerdo podría dar a los reguladores margen para definir qué pueden hacer las empresas cripto con productos de rendimiento, como realizar ciertas actividades y luego devolver los rendimientos a los clientes. Además, la redacción permitiría a los reguladores tener en cuenta el saldo disponible, la duración y la antigüedad como factores para el cálculo de recompensas para los clientes.
Más allá de la prohibición de ofrecer rendimiento, el nuevo texto impone una serie de requisitos adicionales. Por ejemplo, las empresas cubiertas por esta ley no pueden presentar las ‘stablecoins’ como productos de inversión, ni afirmar que están respaldadas crédito de Estados Unidos, ni que están aseguradas por la Corporación Federal de Seguro de Depósito (FDIC). Las infracciones de estas y otras disposiciones conllevan sanciones civiles de hasta 5 millones de dólares por infracción, impuestas por el Departamento del Tesoro.
Sea como fuere, el acuerdo pone fin a una parálisis de meses que había hecho peligrar el proyecto de ley sobre la estructura del mercado de criptoactivos. El Comité Bancario del Senado canceló en el último momento una revisión prevista para enero después de que Coinbase retirara su apoyo a la ley por una versión anterior del lenguaje sobre rendimiento. En marzo, los senadores habían dicho que habían alcanzado un acuerdo que impedía a las empresas cripto ofrecer rendimientos que parecieran intereses de depósitos, pero también fue rechazado por el importante ‘exchange’.
Ahora, en cambio, la plataforma parece estar más dispuesta a dar su brazo a torcer. Si bien Brian Armstrong, CEO y cofundador de Coinbase, ha pedido que este acuerdo «se someta a revisión», Paul Grewal, director jurídico de la firma, ha indicado que están centrados en que «el proyecto de ley salga adelante». «Este resultado preserva las recompensas basadas en actividad vinculadas a la participación real en plataformas y redes cripto, que es lo que el lobby bancario decía querer. Estamos satisfechos de que este lenguaje no debería ser motivo de objeción. Sigamos adelante», afirmó en un mensaje en la red social X (Twitter).
Según los expertos de ‘The Block’, el interés de Coinbase es puramente comercial. El ‘exchange’ registró ingresos por ‘stablecoins’ de 1.350 millones de dólares en 2025, gran parte provenientes de pagos de distribución impulsados por recompensas vinculados a su asociación de USDC con Circle.
La CLARITY Act busca definir cuándo los tokens cripto son valores, materias primas (‘commodities’) o pertenecen a otras categorías. También establecería la jurisdicción de la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC) sobre el sector, así como de la CFTC el regulador preferido de la industria, el cual supervisa también el Comité de Agricultura. Según el texto, la SEC conservará su autoridad sobre activos que se consideren contratos de inversión y la CFTC sobre las transacciones al contado de ‘commodities’ digitales.
El gran problema al que parece enfrentarse ahora la ley es de calendario. Y es que debe pasar todos los procesos que le quedan en apenas 11 semanas, ya que después habrá un receso en la actividad del Senado debido a las elecciones de medio mandato en el país. El senador republicano Bernie Moreno advirtió en marzo que, si el Congreso no aprueba la legislación sobre la estructura del mercado cripto antes de mayo, «no se aprobará en el futuro previsible».
Todo apunta a que el Comité Bancario programe el inicio de las sesiones de enmiendas y debate sobre la ley para la semana del 11 de mayo. Si el proyecto supera el Comité Bancario, deberá unirse con una versión aprobada en el Comité de Agricultura, que aprobó su propio borrador en enero siguiendo líneas partidistas, antes de pasar al pleno del Senado.
Cualquier versión final del Senado deberá luego armonizarse con la versión de la Cámara de Representantes, la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, que fue aprobada en julio pasado por 294 votos frente a 134 con apoyo bipartidista, antes de llegar al despacho del presidente Donald Trump. Cabe señalar que el senador Tillis, que ya mostró alguna reticencia para aprobar el nombramiento de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed), ha impulsado disposiciones éticas destinadas a impedir que el presidente y otros funcionarios del Gobierno estadounidense se beneficien del sector de las criptomonedas.
Source: Bolsamania.com



