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Wall Street anticipa caídas tras la reunión Trump-Xi y con el foco en el rally de la IA

Este giro en el mercado se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya invitado a su homólogo chino, Xi Jinping, a visitar la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre. Asimismo, Trump ha anunciado en una entrevista concedida a ‘Fox News’ que Pekín ha accedido a comprar petróleo estadounidense, además de colaborar en las negociaciones de paz con Irán, contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz y de no suministrar equipamiento militar a Teherán.

Xi, en cambio, se ha mostrado más cauto. El presidente chino aseguró que ambos países han acordado un marco de «estabilidad estratégica» para los próximos tres años, según los medios estatales chinos. Por su parte, el Ministerio de Exteriores chino afirmó este viernes que ambas partes alcanzaron «una serie de nuevos consensos» para construir una relación bilateral «constructiva» y estable a largo plazo. No obstante, no se confirmó oficialmente la compra de energía estadounidense. Cabe recordar que China es el mayor comprador de petróleo iraní, ya que adquiere nueve de cada diez barriles que exporta el país islámico.

Los analistas creen que la reunión ha ido «bastante bien», como indica Ipek Ozkardeskaya, estratega sénior de Swissquote, pero también apuntan que falta mucho trabajo y tiempo para conseguir acuerdos concretos. Sin ir más lejos, Pekín advirtió que una mala gestión de la situación de Taiwán podría provocar «choques e incluso conflictos» entre ambas superpotencias. Asimismo, la rivalidad en campos clave como la tecnología avanza o las tierras raras limitan la cooperación entre ambos países.

Cabe recordar que Xi hizo mención a la llamada «trampa de Tucídides», el concepto geopolítico que describe la tendencia al conflicto cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia dominante. Michael Strobaek, director global de inversiones en Lombard Odier, advertía antes de la cumbre que «ha habido poca preparación de la que normalmente sustenta los grandes acuerdos diplomáticos». «El mercado está descontando una cumbre positiva entre EEUU y China y, en cambio, se está centrando en la falta de avances para reabrir el estrecho de Ormuz» explica Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB.

IA, IA Y MÁS IA

En este contexto, el mercado ha seguido subiendo en las últimas gracias al impulso de la inteligencia artificial (IA). Tanto es así, que el S&P 500 y el Nasdaq se encaminan a cerrar su séptima semana consecutiva de ganancias, mientras que el Dow Jones podría conseguir subir por sexta ocasión en las últimas siete semanas.

Según Ozkardeskaya, esto demuestra que el conflicto de Irán y su impacto en los precios y la inflación es, de momento, menor para el mercado. Ello, a pesar de que los datos de inflación a uno y otro lado del Atlántico han mostrado un repunte nada desdeñable del IPC en abril y de los precios de producción, lo cual ha empujado también al alza los rendimientos de los bonos «reflejando la continua expectativa de políticas monetarias más restrictivas a nivel global».

Y la situación parece que no va a cambiar en el corto plazo. El petróleo vuelve a subir este viernes, con el Brent rozando los 110 dólares y el WTI, los 105. Los inventarios de crudo estadounidense cayeron en 4,3 millones de barriles en la última semana y alrededor de 12 millones en las últimas tres, con un importante aumento de las importaciones para cubrir el déficit de suministro de Oriente Medio. Sumado al poco progreso en las negociaciones de paz hace que sea probable que los precios se mantengan elevados en el corto plazo.

Asimismo, distintas empresas orientadas al consumo han indicado que esta alza de los precios se está comiendo el dinero y la capacidad de ahorro de los consumidores estadounidenses. «Los datos de ventas minoristas de ayer mostraron resistencia en abril, pero bajo la superficie, el 13,1% de los saldos de tarjetas de crédito en EEUU están en mora de más de 90 días —el nivel más alto desde 2011—. Esto significa que los estadounidenses piden prestado para gastar y retrasan el pago de sus deudas. Es una bomba de relojería«, apunta Ozkardeskaya.

Sin embargo, el mercado sigue subiendo y las grandes tecnológicas parecen inmunes a estos eventos y al aumento de los costes energéticos. «Los inversores han ignorado por completo las preocupaciones sobre acuerdos circulares y la frustración por el enorme gasto en IA financiado cada vez más con deuda. Tampoco parece importar el aumento de los rendimientos. Y eso es curioso», apunta la experta de Swissquote, quien destaca que las expectativas de crecimiento parecen pesar mucho más que cualquier otro temor.

Para Ozkardeskaya, los mercados miran a las tecnológicas como durante el último ciclo de endurecimiento monetario de la Reserva Federal (Fed), algo que podría repetirse en estos momentos. Entonces, las ‘big tech’ aguantaron porque contaban con un abundante flujo de caja y muy poca deuda, lo que las hacía relativamente poco sensibles a las subidas de tipos. El problema es que la situación ha cambiado drásticamente en los últimos años.

«El problema es este: el enorme gasto de capital está reduciendo su flujo de caja libre y obligándolas a financiarse a través… de los mercados de bonos. Eso hace que las tecnológicas sean más vulnerables a los tipos de interés que en ciclos anteriores», apunta, «Tomemos el bono de Amazon con cupón del 1,5% con vencimiento en junio de 2030. Ahora rinde alrededor del 4,40%; cubre la inflación estadounidense y aún ofrece cierta prima, pero su precio cae a medida que las expectativas de inflación empujan al alza los rendimientos. Eso significa que el coste de financiación está aumentando para estas tecnológicas que, en conjunto, se espera que gasten hasta 1 billón de dólares en infraestructura de IA este año«.

¿Y qué pasa si reducen el gasto? ¿Qué ocurre si deciden recortar la inversión? Un cóctel perfecto para el desastre, asegura Ozkardeskaya. Menos gasto implica enfrentarse a limitaciones de capacidad que reduzcan su potencial de ingresos, un escenario «poco favorable» para las valoraciones. Y dada la naturaleza circular de los acuerdos entre tecnológicas, la caída de una puede provocar un efecto dominó en el sector. Además, cuanto más dure el conflicto, más aumentan los costes energéticos y de financiación, lo que cada vez limita más la capacidad de estas compañías para seguir construyendo sus carísimos centros de datos.

«Las grandes tecnológicas están hoy en una encrucijada importante. Los inversores han digerido todo, pero para que el rally continúe, el contexto macroeconómico también debe seguir siendo favorable. Y hoy, mirando los rendimientos globales, ese contexto macro no es favorable. Esto, en mi opinión, es una señal de alerta que muchos inversores tecnológicos están ignorando, cegados por los beneficios brillantes y unas expectativas aún más brillantes. Pero conviene recordar que esas expectativas no reflejan completamente el riesgo de otro periodo de inflación persistente. Y esta vez, las grandes tecnológicas tienen menos efectivo disponible para resistir la tormenta«, sentencia.

EMPRESAS, MACRO Y OTROS MERCADOS

En el plano empresarial, ‘CNBC’ informa que SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, podría presentar su folleto de salida a bolsa esta próxima semana. La compañía presentó de forma confidencial su solicitud de salida a bolsa en abril. Según ‘The Information’, la compañía tiene como objetivo recaudar más de 75.000 millones de dólares en la OPV. De conseguirlo, superaría con creces el récord de la petrolera Saudi Aramco, que en 2019 captó más de 29.000 millones de dólares en su salida a bolsa.

La agenda macroeconómica no cuenta con grandes referencias esta jornada. Con todo, los mercados analizan la llegada de Kevin Warsh a la presidencia de una Fed muy divida sobre el rumbo que debe seguir la política monetaria.

En otros mercados, el euro se devalúa frente al dólar (-0,35%, $1,1627). El oro cae un 3% (4.544 dólares) y la plata se hunde casi un 9% (77,9 dólares). El rendimiento del bono estadounidense a 10 años avanza al 4,544% y el bitcoin ronda los 80.500 dólares.


Source: Bolsamania.com

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