La compañía está valorada en más de 850.000 millones de dólares por inversores privados, una cifra que ha crecido en los últimos cursos gracias a su apuesta por la inteligencia artificial (IA), y actualmente está colaborando con bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley para avanzar en la operación.
«Como parte de nuestro proceso habitual de gobernanza, evaluamos periódicamente diversas opciones estratégicas. Nuestro enfoque sigue centrado en la ejecución», ha señalado un portavoz de la empresa.
A pesar de que se espera que su salida a bolsa pueda ser la más grande en años, los ánimos se han enfriado en las últimas semanas, y es que a finales de abril se conoció que la empresa no ha alcanzado sus objetivos de nuevos usuarios e ingresos, lo que ha generado preocupación entre sus directivos por la capacidad de la tecnológica.
La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, ha mostrado su temor por la posibilidad de que la compañía no pueda financiar sus planes de expansión si no se acelera el crecimiento de los ingresos.
Sin embargo, el CEO de la firma, Sam Altman, ha tachado de «ridícula» la información que asegura que el desarrollador de ‘ChatGPT’ se plantea un freno en su apuesta por los centros de datos.
«Estamos totalmente de acuerdo en adquirir la mayor capacidad de procesamiento posible y en trabajar juntos intensamente en ello cada día», ha asegurado.
Source: Bolsamania.com

