Y es que, dado que los precios de la energía han aumentado como consecuencia del conflicto, tras el cierre por parte de Irán del estrecho de Ormuz -una ruta marítima vital para el comercio mundial-, la fuerte expansión del Reino Unido en el primer trimestre se ha revertido.
Y es que la caída del Producto Interior Bruto (PIB) en abril, que ya había adelantado el consenso de economistas, se ha producido tras el aumento del 0,3% registrado en marzo, lo que hace temer que la economía británica se contraiga en el segundo trimestre del año.
Precisamente la ministra de Hacienda británica, Rachel Reeves, ha intentado calmar los ánimos asegurando que la economía era sólida al inicio de la crisis en Oriente Medio, criticando la «insensatez» de Donald Trump al desencadenar el conflicto.
«Antes del conflicto en Oriente Medio, el crecimiento era superior al esperado y la inflación estaba disminuyendo. Esta no es una guerra que deseáramos ni en la que participáramos, pero tendrá repercusiones a nivel nacional», ha apuntado la canciller.
Y Reeves también ha señalado que «las decisiones que he tomado como ministra de Hacienda sitúan a nuestra economía en una posición más sólida para afrontar los costes de la guerra, y estamos trabajando para construir una economía más fuerte y segura».
Source: Bolsamania.com

