Entre mediados de junio y mediados de julio, la bolsa española vivirá una auténtica temporada de dividendos.
Para muchos inversores, estos pagos pueden convertirse en una particular paga extra antes de las vacaciones. Para otros, son un recordatorio de que la rentabilidad bursátil no depende únicamente de las subidas de la cotización, sino también de la capacidad de las empresas para compartir beneficios con sus accionistas.
UN CALENDARIO QUE ARRANCA ANTES DEL VERANO
La primera gran cita llega de la mano de Ferrovial. La compañía abonará este lunes, 15 de junio, un dividendo flexible de 0,5578 euros por acción, dentro de una distribución total de 400 millones de euros. El dato no pasa desapercibido: supone un incremento del 75,4% respecto a la retribución anunciada un año antes.
Dos días después será el turno de Puig, que tiene previsto abonar 0,42159 euros por acción el 17 de junio. Al día siguiente coincidirán dos pagos muy diferentes en cuantía pero relevantes para el mercado: Telefónica distribuirá 0,15 euros por acción, mientras que Acciona Energía abonará 0,03001963 euros por título.
El mensaje es claro: el calendario de dividendos no espera a julio. Comienza antes incluso de que muchos inversores hagan las maletas.
LAS ‘UTILITIES’ TOMAN EL RELEVO
En apenas unas semanas, el calendario bursátil enlazará pagos prácticamente sin descanso. Y buena parte de ellos procederán de algunas de las compañías más asociadas históricamente a la retribución al accionista.
Ebro Foods abrirá el tramo final de junio con un pago de 0,23 euros por acción el 30 de junio. Apenas veinticuatro horas después llegará el turno de Redeia, que distribuirá 0,60 euros por acción el 1 de julio.
La siguiente parada será Enagás. El gestor del sistema gasista abonará también 0,60 euros por acción el 2 de julio, la misma fecha en la que Gestamp repartirá 0,0412 euros por título.
Redeia y Enagás representan una de las fórmulas favoritas de los inversores orientados a rentas: negocios regulados, ingresos previsibles y una política de dividendos relativamente estable. No suelen protagonizar los mayores titulares del mercado, pero sí ocupan un lugar destacado en muchas carteras conservadoras.
«Los valores de perfil más defensivo deberían ofrecer cierta protección en un entorno de mayor incertidumbre», señalan desde Bankinter en su estrategia de acciones dividendo.
JULIO LLEGA CARGADO DE PAGOS
Lejos de agotarse tras la primera semana, el calendario gana intensidad a medida que avanza julio.
Amadeus abonará 1,01 euros por acción el 3 de julio, convirtiéndose en uno de los mayores pagos unitarios del periodo. Cuatro días más tarde, CIE Automotive repartirá 0,47 euros por acción.
El 8 de julio llegará uno de los nombres más reconocibles para el inversor español. Repsol distribuirá 0,551 euros por acción. Apenas dos días después será el turno de Endesa, cuyo dividendo de 1,084 euros por acción constituye el mayor pago por título de todos los confirmados hasta la fecha en este calendario estival.
La secuencia continuará con Fluidra, que abonará 0,32 euros por acción el 14 de julio, y culminará con Acerinox, cuyo dividendo complementario de 0,31 euros por acción llegará el 17 de julio.
Una frase resume bien la situación: el verano bursátil empieza mucho antes que el calendario.
MÁS ALLÁ DEL PRÓXIMO PAGO
No todos los valores de rentas tienen una cita inmediata durante estas semanas. Compañías como Logista o Naturgy siguen apareciendo entre las referencias habituales para los inversores orientados a dividendos, mientras que entidades financieras como CaixaBank mantienen una presencia destacada en las carteras centradas en la generación de ingresos recurrentes.
La cuestión de fondo no es únicamente cuánto paga cada empresa. El verdadero debate es si el mercado seguirá premiando exclusivamente las historias de crecimiento o volverá a prestar más atención a las compañías capaces de generar caja y compartirla con sus accionistas en un entorno en el que los tipos de interés vuelven a ofrecer alternativas.
Porque mientras unos inversores persiguen la próxima gran revolución tecnológica, otros cobrarán dividendos de forma casi ininterrumpida durante un mes. Y en bolsa, recibir dinero mientras se espera también es una forma de rentabilidad.

Source: Bolsamania.com

