Las decisiones de estos dos bancos centrales se producen a penas un día antes de que el mercado conozca la gran referencia macro de la semana: la decisión de tipos de la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés), que este martes inicia su reunión de dos días. Se trata de la primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) que se celebra con Kevin Warsh al frente, por lo que la expectación es máxima.
Volviendo a Japón, cabe destacar que la subida anunciada por el BoJ se ha situado en línea con lo esperado por el consenso del mercado, y supone acelerar la normalización de la política monetaria que el banco central inició en 2024. Y es que la última vez que el Banco de Japón subió los tipos fue en diciembre, cuando los situó en el 0,75%.
El endurecimiento de la política monetaria en el país nipón se produce por dos razones: primero, por las dificultades que enfrenta Japón ante la debilidad del yen; y segundo, por la subida de la inflación que está provocando el conflicto en Oriente Medio.
Además de su decisión de tipos, el BoJ ha anunciado que continuará reduciendo sus compras de bonos del Gobierno en 200.000 millones de yenes por trimestre hasta dejar las compras mensuales en 2 billones de yenes, algo que estima que logrará a partir de abril de 2027.
El Banco de Japón ha dicho también que hasta ahora la inflación se ha mantenido por debajo del 2% gracias a las medidas gubernamentales que se han adoptado para aliviar la carga que supone el aumento de los precios de la energía para los hogares debido a la guerra en Irán
«Sin embargo, la repercusión por el aumento de los precios del petróleo se ha estado produciendo a un ritmo relativamente rápido en las transacciones entre empresas, lo que podría extenderse a un aumento de los precios al consumidor en una amplia gama de productos», ha dicho.
Source: Bolsamania.com



