El Comité de Política Monetaria ha votado por una mayoría de siete miembros (Andrew Bailey, Sarah Breeden, Swati Dhingra, Clare Lombardelli, Dave Ramsden, Alan Taylor y Catherine L Mann) a favor de dejar sin cambios los tipos, mientras que dos miembros (Megan Greene y Huw Pill) votaron a favor de aumentarlos en 0,25 puntos porcentuales.
De esta manera, los tipos de interés continúan en el mismo nivel desde el pasado mes de diciembre.
Según las últimas cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística (ONS), la inflación de Reino Unido se mantuvo en el 2,8% en mayo, frente al aumento esperado. No obstante, el organismo británico reconoce que se prevé que aumente a finales de este año a medida que se sigan notando los efectos del alza de los precios de la energía.
«El riesgo de que se produzcan importantes repercusiones en la fijación de precios y salarios, frente a las cuales debe orientarse la política económica, es mayor cuanto más tiempo persistan los altos precios de la energía», afirma, al tiempo que destaca que el impacto de la crisis energética en la economía de Reino Unido «sigue siendo incierto».
«La política monetaria no puede influir en los precios de la energía, pero se está diseñando para garantizar que el ajuste económico se produzca de forma que se alcance de manera sostenible el objetivo de inflación del 2%. La postura política necesaria para lograrlo dependerá de la magnitud y la duración de la crisis y de cómo se propague por la economía», añade.
Como apunta el gobernador del BoE, Andrew Bailey, «la situación sigue siendo impredecible y existe un claro riesgo de que los precios de la energía se mantengan elevados durante un período prolongado».
«Nuestro mandato reconoce que intentar llevar la inflación de vuelta al objetivo demasiado rápido puede causar una volatilidad indeseable en la producción. Dado el contexto actual de debilidad en la economía real e incertidumbre en torno a la magnitud y duración del impacto en los precios de la energía, tolerar una inflación temporalmente por encima del objetivo como parte de un retorno al mismo es una forma apropiada de abordar la disyuntiva, siempre que las expectativas de inflación se mantengan controladas», señala.
Además, asegura que, por el momento, está «satisfecho» con mantener su posición, si bien acepta que los riesgos para la inflación y los tipos de interés son al alza. «Respondería con prontitud ante cualquier indicio de que un período prolongado de precios elevados de la energía pudiera estar provocando posibles efectos de segunda ronda más fuertes», remarca.
Source: Bolsamania.com

