Apodado el ‘Rey del Norte’, Burnham podría plantear un desafío al liderazgo de Starmer la próxima semana, una vez que jure formalmente su cargo como miembro del Parlamento. Algo para lo que necesitará el apoyo de al menos 81 diputados laboristas.
Durante su discurso tras conocerse la victoria, Burnham ha asegurado que significa una «oportunidad de construir una nueva política, basada en la unidad y la esperanza» para alejarse «del camino que nos lleva a una política oscura y dividida» y ha calificado el resultado como un «punto de inflexión».
También ha destacado que se abre una «oportunidad de cambio» para el Partido Laborista. «Debemos actuar en consecuencia y debemos hacerlo bien. No habrá una segunda oportunidad», ha dicho.
«Los votantes eligieron la campaña laborista de esperanza y optimismo por encima de la división y el odio», ha señalado, por su parte, Starmer en un mensaje publicado en redes sociales. Además, ha insistido en que se presentaría a cualquier contienda por el liderazgo del partido, aunque varios legisladores laboristas reconocen que la magnitud de la victoria de Burnham obligaría a Starmer a considerar la posibilidad de dimitir.
Los analistas de ING creen que, en los próximos días, «podríamos ver algunas dimisiones en el gabinete con el objetivo de presionar a Starmer para que renuncie y acelere la transición a Burnham».
«La alternativa es una lucha por el liderazgo más prolongada. En cualquier caso, los mercados de apuestas —y probablemente la comunidad inversora— tienen la firme convicción de que Burnham se convertirá en primer ministro antes de que termine el verano«, aseguran.
Para la directora de investigación de XTB, Kathleen Brooks, la pregunta ahora es cuándo lanzará su candidatura al liderazgo, si cuenta con los 81 diputados necesarios para respaldarlo en cualquier contienda y si renunciará Starmer.
«Los inversores querrán saber si habrá una transición de poder ordenada en Westminster y también podrían preocuparse por las promesas de gasto y nacionalización de Burnham, que podrían desencadenar otra ola de inflación en la economía británica. El mercado podría centrarse en quiénes formarán parte del equipo de Burnham, especialmente en el cargo de ministro de Hacienda. Si elige a alguien de la izquierda del partido, es probable que los bonos del Estado se desplomen y sus rendimientos aumenten», comenta.
De hecho, Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo UK, prevé que habrá un nuevo primer ministro y ministro de Hacienda en cuestión de semanas.
«La fuerza de su mandato puede determinar hasta dónde podría llegar con cualquier enfoque que se pueda considerar poco favorable al mercado. Y su mandato parece sólido, asegurando una victoria absoluta en lo que fue una contienda entre dos candidatos con Reform. Con el 55% de los votos en Makerfield, estará animado al pensar que un Partido Laborista liderado por Burnham puede derrotar a Reform, que obtuvo el 35%. Su elección de ministro de Hacienda determinará cómo el mercado percibe la credibilidad económica del régimen de Burnham. Él sabe que un candidato creíble y aparentemente fiscalmente responsable enviaría las señales correctas al mercado de bonos. Sabe que lo contrario también es cierto», indica.
Por su parte, la secretaria general de Unite, Sharon Graham, considera que la victoria de Burnham en Makerfield es «un rayo de esperanza», pero «no debe interpretarse como una confirmación de que todo seguirá igual».
«Es evidente que ahora se necesita un calendario ordenado para las elecciones de liderazgo y Starmer debe hacer lo correcto y dimitir. Las inevitables elecciones de liderazgo deben basarse en cambios y políticas reales, no en personalidades ni en mejores discursos», afirma.
Source: Bolsamania.com


