Trump ha querido responder a aquellos que critican el memorándum de entendimiento acordado entre Washington y Teherán diciendo que EEUU ha cedido demasiado, primero porque ha levantado las sanciones sobre Irán, y segundo porque se ha puesto sobre la mesa la creación de un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país.
Este jueves ya dijo que quienes lo criticaban eran «personas envidiosas, malas o estúpidas», y posteriormente dio un paso más al apuntar que el acuerdo alcanzado con Irán equivale a una «rendición incondicional» por parte de Teherán, asegurando además que su poder «no tiene límites».
Sus palabras han calentado el ambiente quizá en el peor momento, y es que la Casa Blanca ha confirmado que el vicepresidente de EEUU, JD Vance, ha decidido posponer su viaje a Ginebra (Suiza), donde iba a tener lugar la firma oficial del acuerdo preliminar para poner fin al conflicto en Oriente Medio.
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Además, estaba previsto que Vance liderase una nueva ronda de negociaciones con Irán sobre su programa nuclear. «Los planes para las próximas conversaciones técnicas aún no se han finalizado, y la delegación estadounidense está preparada para partir en cuanto tenga oportunidad. Sin embargo, la logística de estas negociaciones nunca ha sido sencilla ni predecible», ha dicho un portavoz de la Casa Blanca.
Tal y como dice Ipek Ozkardeskaya, analista senior de Swissquote, las negociaciones de paz «no serán fáciles, ya que Irán mantendrá su programa nuclear, mientras que Estados Unidos, tras haber hecho concesiones considerables para que Irán se sentara a la mesa de negociaciones, tiene muy poco margen de maniobra».
«Por lo tanto, la paz no está asegurada» y eso está influyendo además en los mercados. «No saben cómo reaccionar», explica Ozkardeskaya, que destaca que «la caída de los precios del petróleo es una buena noticia, pero la apreciación del dólar estadounidense contrarresta en parte el alivio para otras economías, ya que la energía -y otras materias primas- se cotizan en dólares estadounidenses, y un dólar más fuerte encarece las importaciones de energía y otras materias primas para los mercados globales».
Por su parte, los estrategas de Danske Bank señalan que pese a que hoy no habrá ceremonia en Suiza, «el acuerdo está prácticamente firmado», por lo que de cara a los próximos días «los mercados seguirán de cerca la evolución de su implementación y las negociaciones posteriores, más complejas». «También se prestará atención a la situación del mercado petrolero y a si el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz comienza a normalizarse», apuntan.
Source: Bolsamania.com




