La cosa no ha cambiado mucho en los últimos días. En Oriente Medio, la cosa vuelve a calmarse tras un pico de tensión durante un fin de semana en el que se produjeron una serie de ataques militares entre ambas partes que han amenazado las negociaciones para la paz que mantienen Washington y Teherán. Sin embargo, han acordado cesar estas ofensivas para permitir el libre tránsito de barcos por el estrecho de Ormuz.
Según los analistas, la falta de reacción del bitcoin encaja con el patrón que está siguiendo en las últimas semanas. La criptomoneda reina subió tras la firma del acuerdo de paz el 19 de junio, pero luego perdió esas ganancias a medida que la postura agresiva de la Reserva Federal (Fed) y las salidas de capital de los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) volvieron a ocupar papeles protagonistas en el mercado.
A las criptos tampoco les están apoyando los factores macroeconómicos. Como decimos, el enfoque más agresivo de la Fed no ayuda a que el mercado espere que haya bajadas de tipos en el futuro cercano. De hecho, los datos no respaldan este escenario, ya que la inflación PCE volvió a subir en mayo, mientras la economía sigue creciendo por encima de lo previsto. «En este contexto, resulta difícil justificar una relajación rápida de la política monetaria», apunta Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro.
Volviendo a los ETFs, los datos parecen reflejar que el interés institucional dista de ser el ideal para ver nuevas subidas. Según SoSo Value, estos productos de inversión han registrado 4.060 millones de dólares en salidas netas este mes, lo que supone el mayor volumen mensual de reembolsos registrado hasta la fecha, superando el récord anterior de 3.560 millones de dólares en febrero de 2025.
La semana pasada, estos fondos registraron reembolsos por aproximadamente 1.790 millones de dólares, la segunda mayor salida semanal desde que comenzaron a cotizar en enero de 2024. Paralelamente, el mercado de derivados sufrió más de 2.400 millones de dólares en liquidaciones de posiciones largas, acelerando las ventas y elevando la volatilidad. «El resultado es un mercado en el que la oferta continúa superando claramente a la demanda», agrega Molina.
Sin embargo, señala este experto, los datos ‘onchain’ «empiezan a mostrar una lectura «algo más constructiva» en el largo plazo». El BTC cotiza apenas un 9% por encima de su precio medio realizado, situado en torno a los 53.500 dólares, un nivel que históricamente ha servido como referencia para la formación de los suelos de mercado. «Además, cerca del 20% del suministro en circulación ha cambiado de manos entre los 60.000 y los 70.000 dólares, reflejando un proceso de redistribución hacia nuevos inversores que suele producirse durante las fases finales de las correcciones, aunque todavía no confirma que el mínimo haya quedado atrás», apunta.
Otro elemento que seguirá en el foco del mercado es Strategy. La compañía continúa siendo el mayor tenedor corporativo de bitcoin y cualquier decisión relacionada con su financiación o estructura de capital será analizada de cerca por los inversores. Hasta la fecha, la empresa no ha comunicado ningún plan para vender parte de sus reservas de BTC, por lo que cualquier escenario en esa dirección «sigue siendo una hipótesis del mercado y no un hecho confirmado».
«De cara a las próximas semanas, el principal indicador seguirá siendo el comportamiento de los flujos institucionales. Mientras los ETF continúen registrando salidas sostenidas será difícil defender que el mercado ha encontrado un suelo definitivo. La valoración comienza a ser cada vez más atractiva desde una perspectiva histórica, pero la confirmación llegará cuando la demanda vuelva a absorber de forma consistente la oferta que hoy domina el mercado», concluye Molina.
Source: Bolsamania.com


