«El sistema sustituye a las anteriores salvaguardias mediante un mecanismo de cuotas arancelarias distribuidas de forma objetiva entre los socios comerciales», ha señalado la Comisión Europea.
Y es que, estas nuevas restricciones a la importación de acero a la Unión Europea (UE), tienen como objetivo proteger el mercado siderúrgico europeo frente al exceso de capacidad mundial. Así, desde esta fecha se rebaja la cantidad que puede entrar en la UE libre de aranceles a 18,3 millones de toneladas de acero anuales.
De hecho, el acero es un material esencial para la economía de la UE, entre otros aspectos para su transición ecológica y para sectores de importancia estratégica como la defensa, y resulta imprescindible para la seguridad económica y la estabilidad social del bloque comunitario.
Es más, la industria siderúrgica de la UE es la tercera en el mundo en términos de producción, da empleo directo a alrededor de 300.000 personas y sostiene economías regionales en todos los Estados miembros.
Desde Bruselas han remarcado que esta industria clave se enfrenta actualmente a una «presión considerable» como resultado de unos niveles insostenibles de exceso de capacidad mundial que, según las previsiones, crecerá hasta los 721 millones de toneladas para 2027 —más de cinco veces el consumo anual de la UE.
Source: Bolsamania.com




