Así, en renta variable, Inversis mantiene una visión selectiva e infrapondera Estados Unidos, donde los múltiplos elevados y la concentración del crecimiento en los grandes ganadores de la IA aumentan el riesgo de «exuberancia». La entidad ve más recorrido relativo en renta variable europea y emergente, con rentabilidades esperadas a 12 meses de entre el 7% y el 11%, frente al 4%-8% previsto para Estados Unidos, apoyada en valoraciones más razonables, reflación china y un dólar estructuralmente débil.
En renta fija, la firma prioriza carry frente a duración, con preferencia por los tramos cortos de la curva y el investment grade europeo. Con tipos a corto en el entorno del 3,75%-4,2%, la liquidez y los bonos de muy corto plazo recuperan atractivo por su menor volatilidad, mientras que en crédito Inversis sobrepondera investment grade europeo, con una rentabilidad esperada del 4%-6%, y high yield europeo, con una previsión del 6%-8%. En cambio, mantiene infraponderación en soberanos, bonos largos y high yield estadounidense.
En commodities, Inversis mantiene una visión constructiva, especialmente en materias primas industriales, apoyadas por la reflación china, y en energía como cobertura parcial mientras el MOU de Ormuz no quede consolidado. En oro, la entidad se mantiene neutral: el deterioro estructural del dólar sigue siendo un soporte de fondo, pero los tipos reales más altos elevan el coste de oportunidad y aconsejan prudencia táctica.
CONSTRUCCIÓN DE CARTERAS
La construcción de cartera de Inversis se articula en tres ejes: preferencia por mercados emergentes frente a desarrollados, activos reales y crédito europeo frente a duración, y una liquidez que vuelve a tener valor táctico y rentabilidad propia.
La entidad considera que, en episodios de inflación de oferta y a pesar de lo visto en los últimos meses, la correlación entre renta variable y bonos debería de tornarse positiva, por lo que la diversificación debe ir más allá de la cartera tradicional. En este sentido, Ignacio Muñoz-Alonso, jefe de estrategia macroeconómica de Inversis, advierte de que sumar más fondos de renta variable no diversifica si todos están expuestos a los mismos grandes valores tecnológicos, y defiende construir la diversificación por geografías, factores y activos reales.
En alternativos, Inversis vuelve a poner el foco en crédito privado, infraestructuras y real estate, donde espera rentabilidades a 12 meses de entre el 8% y el 12%, apoyadas en una prima de complejidad que gana valor frente a la liquidez pública tradicional.
Dentro del posicionamiento relativo, la firma sobrepondera renta variable europea y emergente, investment grade y high yield europeos, liquidez y alternativos. En cambio, infrapondera renta variable estadounidense, soberanos estadounidenses y europeos, bonos largos y high yield estadounidense, y mantiene una visión neutral en soberanos periféricos.
La liquidez adquiere un papel central. Con tipos a corto en el entorno del 3,75%-4,2%, deja de ser un coste de oportunidad y pasa a ser una posición activa, con carry real positivo, rentabilidad esperada del 2%-3% a 12 meses y capacidad de despliegue ante shocks.
La entidad calibra este posicionamiento frente a tres riesgos de cola. En un escenario positivo, Inversis asigna una probabilidad subjetiva del 15%-20% a un acuerdo nuclear completo con Irán, que podría situar el Brent en el entorno de los 65-70 dólares y aliviar la inflación global.
En el extremo negativo, estima en un 25%-30% la probabilidad de una ruptura del MOU y un nuevo cierre de Ormuz, con el crudo de vuelta en la zona de los 100-110 dólares y bancos centrales sin margen para recortar tipos. Y por último, en el plano estructural, Inversis atribuye una probabilidad del 10%-15% a una crisis fiscal estadounidense, con una deuda pública que podría alcanzar el 120% del PIB y elevar la prima exigida por los mercados de bonos.
UNA FED MENOS PREVISIBLE
Para Inversis, la Reserva Federal (Fed) se encamina hacia una pausa deliberativa, con el riesgo sesgado hacia nuevas subidas antes de fin de año si la inflación persiste. La llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Fed introduce, según Muñoz-Alonso, un régimen de menor previsibilidad monetaria, en el que el mercado contará con referencias menos claras sobre la trayectoria futura de los tipos.
Aunque la Fed mantiene los tipos en el rango del 3,50%-3,75%, Inversis destaca que el nuevo Summary of Economic Projections eleva la mediana de tipos esperada para finales de 2026 hasta el 3,8%, frente al 3,4% previsto en marzo. La entidad también pondera que nueve de los 18 miembros del FOMC anticipan al menos una subida de tipos este año, mientras seis de ellos contemplan dos aumentos de 25 puntos básicos. En paralelo, la previsión de PCE para 2026 sube del 2,7% al 3,6%, un salto de 90 puntos básicos que refleja que el shock de Ormuz se interpreta como un riesgo de inflación persistente.
Respecto al dólar, Inversis no interpreta su rebote como un cambio de tendencia de fondo. «La depreciación estructural del dólar no ha desaparecido, solo está en pausa», defiende Muñoz-Alonso, que observa que el repunte actual responde a expectativas de tipos y no a una mejora de los factores estructurales que explicaron la caída de enero. Esta lectura refuerza la preferencia de Inversis por los mercados emergentes frente a desarrollados.
Source: Bolsamania.com



