«En comparación con el primer trimestre de 2026, el resultado subyacente refleja principalmente un aumento de los precios realizados del petróleo y el gas, incluido el efecto de los desfases en la fijación de precios, unos márgenes de refino realizados más elevados y una mejora del negocio de clientes, parcialmente compensados por mayores deterioros relacionados con actividades de exploración», ha explicado la compañía en un comunicado.
El beneficio reportado del trimestre ascendió a 3.900 millones de dólares, más del doble que hace un año (1.630 millones). «Para obtener el beneficio por coste de reposición subyacente, el resultado reportado del segundo trimestre se ajustó por pérdidas por valoración de inventarios de 700 millones de dólares (después de impuestos) y por un impacto negativo neto de partidas de ajuste de 1.100 millones de dólares (después de impuestos)», ha apuntado BP. Estas partidas incluyen efectos favorables antes de impuestos derivados de la contabilidad a valor razonable por 1.000 millones de dólares y deterioros netos después de impuestos por 800 millones de dólares.
El flujo de caja operativo del trimestre, tras un aumento del capital circulante de 1.000 millones de dólares (ajustado por pérdidas de inventario, efectos de valoración a valor razonable y otras partidas de ajuste), fue de 10.900 millones de dólares, alrededor de 8.000 millones más que en el trimestre anterior, gracias al aumento de los beneficios y a un menor incremento del capital circulante.
La deuda neta se situó en 22.300 millones de dólares al cierre del segundo trimestre, frente a 25.300 millones al final del primer trimestre de 2026. Esta reducción refleja la sólida generación de caja durante el trimestre, pese al rescate de un bono híbrido perpetuo por 2.900 millones de dólares (2.500 millones de euros) y al pago de 1.100 millones de dólares correspondientes al acuerdo judicial relacionado con responsabilidades en el golfo de México.
Por segmentos, el beneficio de Gas y Energía Baja en Carbono fue de 1.600 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026. Esta mejora respecto al pasado trimestre (1.100 millones) responde principalmente al aumento de los precios realizados, incluido el efecto de los desfases en la fijación de precios y de las variaciones en los precios de referencia del gas natural distintos del índice Henry Hub. El resultado del negocio de comercialización y negociación de gas se mantuvo prácticamente sin cambios respecto al trimestre anterior.
Por su parte, Producción y Operaciones de Petróleo duplicó su beneficio frente al primer trimestre, alcanzando un resultado de 3.400 millones de dólares. La mejora se explica por unos mayores precios realizados del petróleo, incluido el efecto de los desfases en la fijación de precios, una mezcla de producción más favorable y mayores ingresos procedentes de sociedades contabilizadas por el método de la participación. Estos factores se vieron parcialmente compensados por mayores deterioros en exploración.
Por último, el segmento de Clientes y Productos también duplicó sus ganancias respecto al anterior trimestre, cerrando junio con un beneficio de 5.100 millones. El resultado subyacente del negocio de clientes aumentó en 800 millones de dólares, impulsado por un incremento estacional de los volúmenes vendidos, mayores márgenes en combustibles, un mejor desempeño de Castrol y una contribución ligeramente superior del negocio ‘midstream’ transporte, almacenamiento y comercialización), factores parcialmente compensados por una menor aportación del negocio de bioenergía.
«Sin embargo, hubo áreas en las que nuestro desempeño estuvo por debajo de lo esperado. Desde el punto de vista operativo, nuestras instalaciones no funcionaron tan bien como en el trimestre anterior: la fiabilidad de nuestras plantas de exploración y producción fue del 92,4%, frente al 95,7% del trimestre previo; la producción disminuyó y nuestras refinerías procesaron un menor volumen de crudo. Esto se debió, en parte, al mantenimiento programado y al conflicto en Oriente Medio, pero también nos recuerda que aún tenemos trabajo por hacer para lograr un rendimiento operativo sólido y constante», ha explicado Meg O’Neill, CEO de la compañía.
Asimismo, la compañía ha iniciado el proceso para vender Archaea, su negocio estadounidense de biogás, que adquirió en 2022 por 4.100 millones de dólares como parte de su estrategia de fuerte expansión en energías renovables, abandonada en 2025 para volver a centrarse en el petróleo y el gas. En los últimos meses, la compañía ha registrado amortizaciones por valor de miles de millones de dólares relacionadas con sus negocios de bajas emisiones de carbono.
Asimismo, la compañía completó ayer la venta de su refinería de Gelsenkirchen, al tiempo que ha acordado vender su negocio minorista en Austria y ha anunciado su intención de deshacerse de su negocio en el Mar del Norte del Reino Unido.
Source: Bolsamania.com

