Nuevamente, las compañías más afectadas pertenecen al sector de los semiconductores. En Seúl, Samsung se desplomó un 6% y su competidor SK Hynix perdió cerca de un 10%. En Tokio, Kioxia cayó un 8,2%, mientras que Tokyo Electron se dejó un 5,18%.
Los descensos llegan tras una jornada complicada en Wall Street, con importantes retrocesos protagonizados por SpaceX y Advanced Micro Devices (AMD) tras sus resultados. En el caso de esta última, sus cuentas superaron las estimaciones de los analistas, pero no alcanzaron las elevadas expectativas de los inversores. En cuanto a la compañía aeroespacial de Elon Musk, la preocupación viene por el lado del ‘capex’ (gasto de capital o inversiones), que se disparó a 18.360 millones de dólares en el trimestre. Cuatro de cada cinco dólares de esta partida han sido destinados a la IA.
Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, explica que «a los inversores les preocupa el enorme aumento del gasto de capital», ya que este se multiplicó por seis, superando las estimaciones de 13.220 millones del mercado. «Lo que inquieta a los inversores es la rapidez con la que el crecimiento del gasto está superando al crecimiento de los ingresos. La inversión de SpaceX en IA fue de 15.830 millones de dólares el trimestre pasado y, en los seis primeros meses del año, las inversiones en IA ascendieron a 23.550 millones», agrega esta experta.
Aunque la compañía de IA y satélites destacó que el rendimiento de sus inversiones en IA estaba llegando más rápido de lo esperado, los inversores siguen preocupados por cuánto tiempo podrá su rentable negocio de Starlink seguir financiando las costosas inversiones en centros de datos.
Según los expertos, estas cuentas reflejan los dos grandes miedos que el mercado tiene al respecto de la IA: las dudas sobre si serán capaces de rentabilizar estas monstruosas inversiones y el listón elevadísimo y la creciente necesidad de sorprender todavía más a los inversores conforme sus valoraciones se vuelven más exigentes.
Por otro lado, inversores y analistas consideran que, si bien las compañías que están obteniendo beneficios récord no presentan planes para aumentar significativamente la remuneración a los accionistas, el mercado puede interpretar que la dirección no confía plenamente en la sostenibilidad de los beneficios derivados de la inteligencia artificial. Según datos de LSEG y cálculos de ‘Reuters’, Samsung y SK Hynix cerrarán el año con una caja neta conjunta de unos 263.000 millones de dólares, más del doble de los aproximadamente 102.000 millones que se estima tendrá Nvidia, el principal referente de la IA, y por encima del efectivo combinado de las otras seis compañías que forman el grupo de los «Siete Magníficos», los grandes titanes de la tecnología estadounidense.
Por el contrario, el descenso del petróleo está brindado cierto apoyo a los mercados, ya que los inversores se ven animados por las señales de que podría llegarse a un acuerdo de paz en Oriente Medio. Irán ha afirmado que Washington está listo para retomar sus compromisos, aunque no ha especificado nada más al respecto. Se habla de un acuerdo que podría incluir una ruta marítima de entrada a través de aguas iraníes y de salida a través del lado omaní, mientras las partes trabajan para desminar el centro del estrecho. No se cobrarían peajes ni tasas durante los 60 días que abarca este acuerdo, lo que se parece mucho al acuerdo anterior, que fracasó debido a los nuevos ataques a barcos.
Sin embargo, algunos analistas advierten que esta situación no es nueva: la situación se encalla, salen noticias de que se podría avanzar en la buena dirección y, cuando menos se lo espera el mercado, algo echa por tierra todo lo conseguido y las hostilidades vuelven a aumentar. «Ya hemos vivido esto antes», dicen los estrategas de Rabobank, que apuntan que el acuerdo del que se habla ahora «bien podría haberse firmado hace un par de semanas» y recomiendan prepararse para cualquier cosa.
Por su parte, Madison Cartwright, analista sénior de geoeconomía del Commonwealth Bank of Australia, afirmó que un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz podría alcanzarse a principios de septiembre, aunque se mostró escéptico respecto a que ese pacto sea inminente. «Irán sigue teniendo una posición negociadora fuerte y obtendrá concesiones adicionales de Estados Unidos en cualquier nuevo acuerdo», ha indicado este experto.
Source: Bolsamania.com


