Y es que aunque Irán se plantea reabrir esta vía marítima crucial para el suministro mundial de petróleo y gas, sus planes para hacerlo con condiciones no han gustado nada al mercado. Ya ayer Wall Street cayó por este motivo, y la situación se repite este viernes en el Viejo Continente.
En concreto, Irán podría reabrir el estrecho, pero eso sí impidiendo el paso a los buques bajo bandera estadounidense e israelí. Asimismo, plantea imponer restricciones a los barcos de países e individuos que hayan causado daños a Irán hasta que dicho daño sea compensado.
Y por si esto fuese poco, Irán también planea imponer sanciones de hasta el 20% del valor de la carga a quienes violen los términos del acuerdo, que actualmente se encuentra en revisión.
Estas noticias han provocado un nuevo aumento del precio del petróleo, de forma que el Brent cotiza en 83 dólares y el West Texas, en 77 dólares. Según comentan los expertos de Danske Bank, la reacción del crudo se debe a que el borrador de propuesta entre Irán y Omán, actualmente en revisión por el parlamento iraní, «impondría condiciones más estrictas al transporte marítimo comercial a través del estrecho de lo que los mercados habían anticipado«.
Como resultado, añaden, los inversores muestran una mayor aversión al riesgo. Los movimientos de la renta variable no se deben al deterioro de los datos macroeconómicos ni a resultados decepcionantes, sino a un «sentimiento más débil, ya que los inversores se muestran cada vez más preocupados por la geopolítica y el ritmo de la inversión en IA».
El mercado no pierde de vista a Oriente Medio, sobre todo porque la reapertura de Ormuz sigue siendo incierta y es improbable que el tráfico se reanude de inmediato.
Pero sin duda hoy todas las miradas se dirigen a EEUU, y es que el Departamento de Trabajo publica el informe de empleo correspondiente al mes de julio, que podría terminar de confirmar las previsiones de una subida en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
«La mayoría de los indicadores principales siguen apuntando a unas condiciones sólidas del mercado laboral, aunque el débil crecimiento de la oferta laboral también lastra las perspectivas de crecimiento del empleo», apuntan los estrategas de Danske Bank, que recuerdan que la tasa de desempleo «sigue siendo la principal prioridad de la Reserva Federal».
El resto del calendario de datos se mantiene relativamente ligero. Este viernes se ha conocido la balanza comercial de China de julio, que muestra que las exportaciones crecieron un 23,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, superando las previsiones del consenso de analistas, que apuntaban a un aumento del 22,2%, mientras que las importaciones se elevaron un 27,5%, ligeramente por debajo de las estimaciones del 27,9%.
Asimismo, se ha conocido ya el dato de producción industrial de Alemania, que ha frenado su avance al 0,2% en junio, tal y como esperaba el consenso de analistas, pero logra sumar ya tres meses de alzas.
En el plano empresarial, tras la batería de resultados conocidos a lo largo de la semana, la situación se calma este viernes y solo destacan las cuentas de Allianz.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, tenemos al oro subiendo hasta los 4.350 dólares por onza.
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años avanza al 4,672%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD cae a 1,1522 dólares.
Y el bitcoin retrocede hasta los 64.356 dólares.
Source: Bolsamania.com




