Y es que Irán se plantea reabrir esta importante vía marítima para el comercio de petróleo y gas, pero lo hará con unas condiciones que parecen no convencer a los mercados. En concreto, Teherán estudia que los buques estadounidenses e israelíes no puedan navegar por el estrecho, así como a navíos con banderas de países que hayan causado daños a Irán hasta que dicho daño sea compensado.
Asimismo, según informó la agencia iraní ‘Fars’, Irán planea imponer sanciones de hasta el 20% del valor de la carga a quienes violen los términos del acuerdo, que actualmente se encuentra en revisión. Anteriormente, funcionarios iraníes señalaron que Irán y Omán estaban cerca de finalizar un acuerdo sobre el transporte marítimo a través del estrecho, mientras que tanto Irán como EEUU indicaban que un acuerdo se anunciaría pronto.
Estados Unidos se ha opuesto a este plan y es por eso por lo que hoy el crudo sube y que las bolsas dudan ante un escenario de reapertura «más estricto al transporte marítimo comercial a través del estrecho de lo que los mercados habían anticipado», como explican los analistas de Danske Bank. A pesar de ello, las perspectivas del mercado han mejorado para muchos analistas. Y es que los inversores confían en que un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz termine reduciendo los precios del petróleo y moderando las expectativas de inflación.
En la escena macroeconómica, las exportaciones de China crecieron más de lo esperado en julio, aunque el ritmo de expansión se desaceleró respecto al fuerte avance registrado en junio. La sólida demanda mundial de componentes de alta tecnología contribuyó a absorber la producción del país.
En concreto, las exportaciones aumentaron un 23,9% en términos de dólares estadounidenses respecto al mismo mes del año anterior, según los datos oficiales de la Administración General de Aduanas publicados este viernes. La cifra superó la previsión del 22,2% de los analistas consultados por ‘Reuters’. No obstante, representa una desaceleración frente al incremento del 27% registrado en junio, que fue el ritmo de crecimiento más rápido desde octubre de 2021.
Por su parte, las importaciones crecieron un 27,5% el mes pasado, ligeramente por debajo de la estimación del 27,9% realizada por Reuters. También se moderaron respecto al fuerte aumento del 36% de junio, que había sido el mayor registrado en cinco años.
En el plano empresarial, las acciones de las empresas solares de Corea del Sur han repuntado después de que la Casa Blanca impusiera un arancel del 15%, además de precios mínimos y precios mínimos de importación, sobre el polisilicio y sus derivados. Estas medidas podrían respaldar los precios de los proveedores no chinos, según Hevin Cho, analista de Kyobo Securities. China representó el 93,2% de la producción mundial de polisilicio en 2024.
Asimismo, hoy las acciones de los fabricantes de semiconductores han vuelto ser protagonistas, con SK Hynix dejándose casi un 5% y Samsung cerrando prácticamente plana. Según algunos analistas, esta divergencia parece sugerir una preferencia por una compañía más diversificada y barata como Samsung en un contexto en el que los mercados vuelven a estar inquietos por la deriva del mercado de la inteligencia artificial (IA).
Los últimos resultados, como los de SpaceX y AMD, vuelven a poner de manifiesto los dos miedos recurrentes del mercado con las compañías que más han apostado por esta tecnología: el elevado listón para cumplir las expectativas de los mercados y la preocupación por si no son capaces de rentabilizar sus monstruosas inversiones en chips, software y centros de datos.
Source: Bolsamania.com

