Según ha explicado la compañía, la demanda mundial de transporte y logística se ha mantenido «sólida» en los últimos tres meses, ya que, a medida que se interrumpieron los flujos de tráfico en el estrecho de Ormuz, la carga destinada al golfo Pérsico fue redirigida a puertos alternativos y a través de rutas de transporte terrestre, mientras que la capacidad afectada en la división Océano (transporte marítimo de contenedores) se reasignó a otras rutas comerciales en crecimiento.
«El crecimiento fue especialmente fuerte en las importaciones hacia África, Norteamérica y Latinoamérica, respaldado por el continuo impulso de las exportaciones procedentes del Lejano Oriente, especialmente de China. Las tarifas al contado en Océano aumentaron significativamente durante el trimestre, impulsadas por la demanda, el creciente desequilibrio de los flujos comerciales, la limitada capacidad disponible y el aumento de la congestión portuaria en Europa, Oriente Medio, la costa este de Sudamérica y África Occidental», ha indicado la firma en un comunicado.
Así, Maersk aprovechó estas condiciones de mercado para aumentar los volúmenes en todos los segmentos y obtuvo unos «sólidos» ingresos, que aumentaron un 20% interanual, hasta los 15.800 millones de dólares, frente a los 13.100 millones. El EBITDA se incrementó hasta los 3.000 millones de dólares, frente a los 2.300 millones de dólares del año pasado; el EBIT repuntó hasta los 1.600 millones, frente a los 845 millones registrados entre abril y junio de 2025; y el margen EBIT alcanzó el 10%.
Por divisiones, Océano tuvo un desempeño «sólido» tanto a nivel operativo como comercial, con un aumento de los ingresos del 23 % y una mejora «significativa» de los beneficios. Los volúmenes cargados crecieron un 4,1%, impulsados por las exportaciones asiáticas, mientras que la tarifa media de flete por carga aumentó un 22%. La utilización de los buques se mantuvo elevada, en el 96%, y el coste unitario a energía fija disminuyó un 0,8%, ya que los mayores volúmenes compensaron el aumento de los costes operativos. El beneficio operativo de la división fue de 935 millones frente a 229 hace un año y el resultado negativo de 192 millones del primer trimestre de 2026.
Por otro lado, la división de Logística y Servicios registró otro trimestre de mejora, alcanzando margen EBIT del 5,1%, 0,5 puntos porcentuales más que en el trimestre anterior. Los ingresos aumentaron un 15% interanual y un 11% respecto al trimestre anterior. El beneficio operativo ascendió a 217 millones, un aumento respecto al mismo trimestre de 2025 (175 millones) y al primer trimestre (173 millones).
«Landside (transporte terrestre) lideró el crecimiento, respaldado por soluciones de landbridge que conectan puertos de toda la región del Golfo, mientras que Forwarding (gestión del transporte de mercancías) se benefició de un fuerte crecimiento de los volúmenes en Air (transporte aéreo) y Project Logistics (logística de proyectos). Solutions (soluciones) también contribuyó positivamente, impulsada por una combinación favorable de contratos nuevos y existentes», ha explicado la compañía.
Por su parte, el negocio de Terminales portuarias vio aumentar sus ingresos en un 11%, respaldados por un incremento del 7,1% en los ingresos por movimiento, impulsado por tarifas más elevadas y mayores ingresos por almacenamiento, así como por un crecimiento del volumen del 2,2%. El beneficio operativo totalizó 458 millones, tres millones de dólares menos que hace un año.
«El segundo trimestre ha sido una nueva demostración de la nueva era de elevada volatilidad en la que hemos entrado. La fuerte y generalizada demanda procedente del Asia desde 2024 ha dado lugar a unos flujos comerciales considerablemente más desequilibrados, con niveles de volumen que están poniendo a prueba la capacidad de las infraestructuras terrestres. Desde los puertos hasta el transporte interior, estamos observando un aumento de la congestión y las interrupciones en múltiples geografías», ha explicado Vincent Clerc, CEO de la naviera danesa.
Con todo, el ejecutivo ha advertido que los cuellos de botella de la cadena de suministro global «siguen estando profundamente arraigados», por lo que ha reiterado su compromiso de «continuar invirtiendo en infraestructuras comerciales críticas y en capacidad, para seguir ofreciendo el mejor valor posible a nuestros clientes».
En toda su cartera de negocios, Maersk continuó invirtiendo en infraestructuras comerciales críticas y en capacidades para la cadena de suministro. Se alcanzó un hito importante en Brasil, donde APM Terminals inauguró la terminal de Suape, una inversión de 350 millones de dólares destinada a crear la primera terminal de contenedores totalmente electrificada del continente.
En Vietnam, APM Terminals y Hateco Group firmaron un acuerdo con la ciudad de Da Nang para construir y operar la Terminal de Contenedores de Lien Chieu. El proyecto representa una inversión de más de 1.700 millones de dólares.
MEJORA DE PREVISIONES
Por otro lado, la compañía danesa ha vuelto a elevar sus proyecciones para el actual ejercicio fiscal tras haberlas subido a finales del pasado mes de junio.
La compañía se basa para esta mejora en los resultados obtenidos en el segundo trimestre de 2026 y en una mayor visibilidad sobre la evolución prevista para el resto del año, donde espera un crecimiento del volumen del mercado mundial de contenedores de aproximadamente un 4%.
Maersk espera ahora conseguir un EBITDA subyacente de entre 10.500 y 12.500 millones de dólares (anteriormente, entre 8.000 y 10.000 millones), un EBIT subyacente de entre 4.500 y 6.500 millones de dólares (anteriormente, entre 2.000 y 4.000 millones) y un flujo de caja libre superior a 0 dólares (anteriormente, de al menos -1.500 millones).
Source: Bolsamania.com


