Tras una primera etapa centrada en el aprendizaje y el posicionamiento en el ecosistema climático, BBVA prioriza ahora plataformas más maduras y escalables, con mayor capacidad para impulsar proyectos financiables y acelerar el negocio.
“La transición energética exige movilizar grandes volúmenes de capital y trabajar junto a los principales inversores que están impulsando esa transformación”, ha afirmado Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB en BBVA, quien ha indicado que esta estrategia de inversión en fondos climáticos les permite identificar oportunidades con antelación, ampliar la capacidad para financiar proyectos de descarbonización y reforzar el papel como socio financiero de referencia en la transición hacia una economía baja en carbono.
En los últimos dos años, el banco ha acelerado el despliegue de esta estrategia y ha cuadruplicado su inversión en este tipo de fondos de descarbonización. Como parte de este proceso, la entidad ha reforzado su colaboración con algunos de los principales gestores internacionales de inversión en transición energética mediante alianzas estratégicas.
En septiembre de 2024, BBVA comprometió 175 millones de euros (200 millones de dólares) en KKR, cuyos fondos impulsan el despliegue de soluciones climáticas consolidadas, el desarrollo de nuevas tecnologías de descarbonización y la transformación de sectores industriales intensivos en emisiones.
A comienzos de 2026, el banco anunció una alianza estratégica con Alterra, uno de los mayores vehículos privados de inversión en financiación climática del mundo, con un compromiso de inversión de 220 millones de euros (250 millones de dólares).
Además, el banco continúa ampliando su cartera de fondos climáticos especializados. La última inversión ha sido de 15 millones de euros (17 millones de dólares) en EQT, fondo que impulsa empresas dedicadas a la transición energética y al desarrollo de una economía circular más eficiente en el uso de los recursos.
En 2025, el banco destinó 18 millones de euros (20 millones de dólares) en Apollo Global, cuyo fondo financia empresas maduras que buscan acelerar su transición hacia modelos de negocio con menores emisiones; y otros 9 millones de euros (10 millones de dólares) en NIO Capital, fondo centrado en impulsar compañías en fases iniciales y de crecimiento vinculadas a las grandes tendencias de digitalización, descarbonización e innovación en inteligencia artificial.
En 2024 invirtió 22 millones de euros (25 millones de dólares) en TPG Rise Climate II, distribuido en inversiones en electricidad limpia, moléculas y materiales limpios, y soluciones de adaptación.
Las inversiones realizadas entre 2022 y 2023 sentaron las bases de esta estrategia, con la incorporación de fondos especializados en hidrógeno verde, captura de carbono, fusión nuclear, descarbonización del sector inmobiliario, industrias de difícil descarbonización, biogás y economía circular, así como en compañías dedicadas al escalado industrial de soluciones climáticas.
Entre ellos figuran Lowercarbon con 40 millones de euros (45 millones de dólares); Decarbonization Partners con 22 millones de euros (25 millones de dólares); Just Climate con 18 millones de euros (20 millones de dólares); Hy24 con 10 millones de euros (11 millones de dólares); Fifth Wall Climate, 9 millones de euros (10 millones de dólares); y Suma Capital, 4 millones de euros (5 millones de dólares).
Source: Bolsamania.com

