Todo ello en un momento de creciente tensión entre EEUU e Irán por el control del estrecho de Ormuz, aunque las bolsas mundiales han mostrado un notable grado de tranquilidad, ya se mida a través de los índices de volatilidad, las rentabilidades totales o los diferenciales de crédito.
«Una característica desconcertante de los mercados en los últimos meses ha sido la creciente desconexión entre la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los precios de los activos. […] Sin embargo, esto no parece estar reflejándose ni en la volatilidad implícita ni en la realizada», afirma John Sidawi, senior portfolio manager de renta fija en la firma.
Ásí, «la explicación más convincente para esta aparente paradoja de la volatilidad no es que los inversores se hayan vuelto complacientes, sino que los inversores están agotados«, señala este experto.
Y es que asegura que los constantes cambios en las narrativas y en los mensajes políticos han hecho que resulte especialmente «difícil mantener convicciones firmes». Como consecuencia, «los inversores han optado en gran medida por posiciones neutrales, prefiriendo mantenerse cerca de los índices de referencia en lugar de perseguir continuamente unos titulares que cambian constantemente».
Ante esta situación, Sidawi advierte que «por ahora, los mercados parecen dispuestos a tolerar un grado considerable de incertidumbre sin exigir primas de riesgo más elevadas. Sin embargo, es poco probable que este equilibrio sea permanente. Una escalada significativa del conflicto o, por el contrario, una vía clara hacia su resolución, podrían finalmente llevar a los inversores a abandonar sus posiciones de espera, provocando potencialmente un repunte de la volatilidad mucho mayor de lo que reflejan actualmente los precios de mercado«.
Source: Bolsamania.com


