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De Airbnb a Boeing: 20 acciones que Goldman ve listas para la nueva fase de la IA

El impacto todavía es limitado, pero las señales comienzan a aparecer. Los estrategas del banco estadounidense liderados por Ben Snider consideran que la reciente aceleración del gasto empresarial en inteligencia artificial debería hacer que su efecto sobre los beneficios sea más evidente durante los próximos trimestres. Y el banco ya ha identificado 20 acciones que podrían estar especialmente bien posicionadas ante ese escenario.

LA IA IMPULSA LOS BENEFICIOS, PERO DE FORMA DESIGUAL

La temporada de resultados del segundo trimestre deja una fotografía potente. Excluyendo los «otros ingresos» relacionados con determinadas participaciones en inversiones privadas, Goldman calcula que el beneficio por acción de las compañías analizadas ha crecido un 31% respecto al mismo periodo del año anterior.

Las acciones relacionadas con infraestructura de inteligencia artificial habrían aportado aproximadamente la mitad de ese crecimiento del BPA. Sin embargo, el resto del mercado tampoco se ha quedado quieto: la compañía mediana del S&P 500 ha registrado un incremento del beneficio por acción del 14%.

La cuestión es que una cosa es ganar dinero construyendo la infraestructura de la IA y otra muy diferente demostrar que utilizarla mejora directamente la cuenta de resultados.

Goldman reconoce que el «impacto de la adopción de la IA sobre los beneficios corporativos todavía parece limitado». Durante esta temporada, únicamente el 11% de las empresas del S&P 500 cuantificó el efecto de la productividad derivada de la IA en algún uso concreto, como programación o atención al cliente. Y apenas el 2% puso cifras al impacto sobre sus beneficios, una proporción similar a la del primer trimestre de 2026.

EL SALTO DE PRODUCTIVIDAD TODAVÍA NO SE VE EN LOS BENEFICIOS

De momento, tampoco hay una ventaja estadística clara. Goldman señala que los resultados del segundo trimestre mostraron una diferencia «pequeña y estadísticamente no significativa» en el crecimiento de beneficios entre las compañías que cuantificaron mejoras de productividad relacionadas con IA y el resto del S&P 500. Pero el banco cree que eso podría cambiar.

«Estimamos que los gastos de inferencia de IA equivalen actualmente a menos del 0,5% de los ingresos del S&P 500, pero el gasto parece haberse acelerado con fuerza en los últimos meses», explican sus estrategas.

Goldman también recoge que estudios académicos y experiencias empresariales muestran mejoras del 20% al 30% en la productividad laboral en las áreas limitadas donde ya se ha implantado inteligencia artificial generativa. Sus economistas observan además una ligera aceleración de la productividad durante el último año en las industrias estadounidenses con mayores tasas de adopción.

La gran pregunta ya no es solo cuánto dinero se gastará en IA, sino quién conseguirá convertir ese gasto en beneficios.

GOLDMAN BUSCA A LOS GANADORES DE LA SEGUNDA FASE

La entidads asume que los inversores continúan mostrando mayor interés por las compañías de infraestructura que por los potenciales beneficiarios de las mejoras de productividad. Precisamente por eso ha realizado un cribado del Russell 1000 para buscar empresas que podrían sacar partido de una adopción más generalizada.

El filtro pone especial atención en la posibilidad de que la tecnología permita reducir costes laborales. Para ello, Goldman utiliza el peso estimado de esos costes sobre los ingresos y combina ese dato con la proporción de la masa salarial potencialmente expuesta a automatización mediante IA, calculada a partir de datos ocupacionales de Revelio.

Las empresas seleccionadas deben situarse en la mitad superior de su sector tanto por exposición de su masa salarial a automatización como por costes laborales sobre ventas. Además, tuvieron que mencionar la IA en relación con productividad o eficiencia durante sus resultados del segundo trimestre.

Goldman excluye expresamente de la selección las compañías incluidas en sus cestas de infraestructura de IA y aquellas consideradas expuestas al riesgo de disrupción por esta tecnología.

DE EBAY Y AIRBNB A RTX Y BOEING

El resultado rompe con la imagen habitual de una cartera ligada a la inteligencia artificial. Entre las 20 compañías mejor posicionadas aparecen CoStar, Dollar Tree, eBay, Arthur J. Gallagher, Brown & Brown, Axon Enterprise, The Trade Desk, CMS Energy, Jacobs Engineering y Edison International.

La selección se completa con Aon, Marsh, Kimberly-Clark, Willis Towers Watson, Airbnb, Iron Mountain, CBRE Group, RTX, Boeing y Expedia.

La diversidad sectorial es precisamente una de las claves. Goldman no está buscando aquí quién fabrica la tecnología, sino compañías cuyo modelo económico podría beneficiarse si la automatización empieza a traducirse en mayor eficiencia.

Ese es el cambio que Goldman está intentando anticipar. La evidencia sobre beneficios todavía es escasa y el propio banco sostiene que la diferencia entre adoptantes y el resto del mercado aún no es estadísticamente significativa. Pero si la aceleración del gasto empresarial termina desembocando en las mejoras de productividad que apuntan los primeros estudios, el foco de Wall Street podría ampliarse.

Hasta ahora, buena parte de la carrera consistía en vender las palas durante la fiebre de la IA. La siguiente batalla será demostrar quién sabe utilizarlas.


Source: Bolsamania.com

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