La dimensión del cambio es considerable. Según los datos de Space Foundation recogidos por la entidad, la economía espacial mundial alcanzó los 686.000 millones de dólares en 2025, frente a los 177.000 millones de 2005. Las previsiones apuntan al billón de dólares a mediados de la próxima década e incluso existen proyecciones de 1,8 billones en 2035. Entre el 78% y el 80% de la actividad ya tiene carácter comercial.
DEL MONOPOLIO PÚBLICO A UN NEGOCIO MULTIMILLONARIO
La reutilización de cohetes ha sido, según el análisis de Renta 4, el factor más determinante al reducir estructuralmente el coste de colocar carga en órbita. A ello se suman las constelaciones de satélites, los lanzamientos especializados, la conexión directa con teléfonos móviles y las aplicaciones de defensa. En una fase posterior aparecen además negocios vinculados a datos, inteligencia artificial, comunicaciones seguras, estaciones comerciales o manufactura orbital.
Pero crecimiento no significa ausencia de riesgos. La saturación orbital, la competencia, la regulación, la dependencia de presupuestos públicos y las fuertes inversiones necesarias forman parte de la ecuación. El espacio, así, promete crecimiento, pero exige capital, paciencia y tolerancia a la volatilidad.
SPACEX MARCA EL RITMO
En el centro aparece SpaceX. Renta 4 la define como «el actor dominante en este campo», gracias a la combinación de lanzamientos reutilizables a escala industrial y Starlink, que ya superaba los 12 millones de suscriptores a mediados de 2026, además de una creciente línea de negocio en IA.
La compañía facturó 7.800 millones de dólares en el segundo trimestre, un 92% más interanual, y dispone de más de 100.000 millones de caja. Starlink actúa como motor de generación de efectivo, mientras Starship y la IA continúan absorbiendo capital.
El análisis técnico introduce, sin embargo, una dosis de prudencia. El escaso histórico bursátil limita las referencias, aunque Renta 4 identifica un soporte clave en 104,8 dólares y resistencias en 150 y 225,64 dólares.
ROCKET LAB BUSCA SU PROPIO ESPACIO
No todas las misiones necesitan el músculo de SpaceX. Ahí aparece Rocket Lab, que Renta 4 considera la empresa cotizada más pura y especializada en cohetes medianos y pequeños. Su Electron permite lanzamientos dedicados en los que el cliente puede elegir órbita y fecha, mientras desarrolla el cohete reutilizable Neutron y amplía su actividad hacia satélites y sistemas espaciales.
En el segundo trimestre ingresó 234 millones de dólares, un 62% más interanual, con pedidos pendientes por 2.360 millones y una caja cercana a 2.400 millones. La división de sistemas espaciales ya aporta la mayoría de la facturación. Renta 4 sitúa entre 55 y 58 dólares una zona de soporte que considera clave.
AST SPACEMOBILE, MAYOR POTENCIAL Y MAYOR RIESGO
AST SpaceMobile representa una apuesta diferente: conectar satélites directamente con teléfonos móviles convencionales sin antenas ni dispositivos especiales. La compañía tiene acuerdos con decenas de operadores que, conjuntamente, alcanzan a miles de millones de potenciales usuarios.
Pero aquí la promesa está acompañada por una elevada exigencia de ejecución. El negocio continúa en fase de despliegue y primeros ingresos y Renta 4 advierte de los riesgos de retrasos y de posibles nuevas emisiones de acciones para financiar el proyecto. En el segundo trimestre facturó 31,5 millones de dólares. Técnicamente, el informe marca resistencia en 134 dólares, un primer soporte en 52 y otro más importante entre 36 y 39 dólares.
FIREFLY, LA CUARTA VÍA
Firefly Aerospace completa la selección como una de las apuestas más puras por el acceso comercial al espacio de tamaño medio. Opera el cohete Alpha y combina lanzamientos con capacidad lunar y contratos de defensa. Además, Renta 4 destaca que se convirtió en la primera compañía comercial en completar con éxito un aterrizaje suave en la Luna con Blue Ghost.
Su crecimiento es vertiginoso, aunque las cifras obligan a mantener los pies en la Tierra: los ingresos del segundo trimestre alcanzaron un récord de 117,7 millones de dólares, un 659% más, pero registró una pérdida neta de 92,3 millones. La entidad identifica una zona de demanda entre 16 y 18 dólares.
ENTRE EL POTENCIAL Y LA VOLATILIDAD
La conclusión de Renta 4 establece diferencias claras. SpaceX «marca el ritmo del sector y captura la mayor parte del valor»; Rocket Lab y Firefly ofrecen exposiciones públicas especialmente puras a los lanzamientos medianos y pequeños y a los sistemas espaciales, mientras AST SpaceMobile representa «la opción de mayor riesgo y potencial» en conectividad directa al móvil.
La oportunidad, por tanto, viene acompañada de una advertencia: volatilidad, posibles diluciones y largos periodos de maduración. La revolución espacial ya genera ingresos; ahora la batalla bursátil consiste en descubrir quién conseguirá convertir el crecimiento del sector en valor para el accionista.
Source: Bolsamania.com

