Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, destaca que «el principal factor que ha impulsado el mercado desde el lunes es el aumento de las tensiones en Oriente Medio, lo que está elevando los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos —ante la expectativa de mayores presiones inflacionistas—, afectando negativamente a las valoraciones de la renta variable».
«El martes, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años alcanzó su nivel más alto desde enero de 2025, mientras que el del ‘Bund’ alemán a 10 años subió a su máximo desde 2011. Las bolsas a ambos lados del Atlántico retrocedieron«, añade, y recuerda que «el Nikkei siguió la tendencia bajista de sus homólogos occidentales, y el índice coreano Kospi registraba una caída superior al 5%.
De cara al futuro, ve «probable que la corrección a la baja en la renta variable se intensifique», ante lo que subraya que «las acciones de las empresas energéticas siguen siendo una buena cobertura frente a la escalada de tensión en Oriente Medio y los riesgos de inflación impulsada por los precios de la energía».
Y en este contexto de tensiones inflacionarias irrumpen las actas de la Fed, que pueden arrojar luz sobre la hoja de ruta del banco central, en un momento en el que el mercado ha dejado de esperar subidas de tipos tanto para el cónclave de septiembre como para el de octubre, aunque sí los ve probables en diciembre, según la herramienta FedWatch de ‘CME’.
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Los expertos de Link Gestión creen que «será interesante comprobar las distintas posturas existentes dentro del comité en materia de tipos», aunque recuerdan que «los flojos datos de empleo de julio y la ralentización de la inflación en el mismo mes han reducido sustancialmente la probabilidad de que la Fed suba sus tasas oficiales en septiembre, una probabilidad que se sitúa ahora en el 30% y que hasta hace poco superaba el 50%.
Además de a la Fed, el mercado espera novedades de Oriente Medio, aunque los últimos movimientos no invitan a anticipar un acercamiento de posturas entre EEUU e Irán, y es que hoy se ha conocido que Teherán está considerando atacar objetivos estadounidenses en Europa si la guerra no se detiene.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que «no hay conversaciones ni negociaciones en curso ni programadas con la República Islámica de Irán».
PREOCUPAN LAS TECNOLÓGICAS
Las preocupaciones del mercado no proceden solo de Oriente Medio, ya que el sector tecnológico, el principal motor habitualmente, comienza a mandar señales de alerta, con el Nasdaq liderando las ventas en la jornada del martes.
Ozkardeskaya ve «importante señalar que las grandes empresas tecnológicas son cada vez más vulnerables al panorama macroeconómico global y, más concretamente, a los tipos de interés», mientras que «los últimos informes trimestrales mostraron que los niveles de flujo de caja libre de estas grandes tecnológicas se evaporaron debido al enorme gasto en inteligencia artificial (IA)».
Esta situación, explica, «las hace más sensibles a los costes de financiación a medida que continúan invirtiendo en infraestructura de IA».
«No se trata de una tendencia nueva, pero los informes del segundo trimestre la confirmaron, y esto podría —quizás— limitar el apetito inversor cuando los rendimientos de la deuda aumentan, como ocurre actualmente. De hecho, los rendimientos de los bonos corporativos de estas grandes tecnológicas evolucionan en gran medida en paralelo a los rendimientos de la deuda pública estadounidense a largo plazo», detalla.
En concreto, indican que «cuando sube el rendimiento del bono a 10 años, los retornos de los activos corporativos con vencimientos similares tienden a seguir la misma senda».
«Esto ejerce una presión a la baja sobre las valoraciones y, al mismo tiempo, puede aumentar los costes de financiación en un momento en que estas acciones cotizan a precios que descuentan un escenario de perfección», ha comentado.
Asimismo, cabe destacar el buen rendimiento de Moderna, que prácticamente se duplica tras presentar unos ensayos muy esperanzadores de una vacuna contra el melanoma y de Estée Lauder, que sube más de un 15% tras presentar sus resultados anuales.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 0,52% ($85,38) y el Brent avanza un 0,44% ($91,42). Por su parte, el euro se aprecia un 0,67% ($1,1652), y la onza de oro gana un 2,3% ($4.523).
La rentabilidad del bono americano a 10 años cae al 4,651% y el bitcoin sube un 0,42% ($64.969).
Source: Bolsamania.com

