Este incremento del endeudamiento se produce en un contexto de subida de los rendimientos de los bonos, a pesar de que el Tesoro decidió ayer duplicar el volumen de las operaciones de recompra destinadas a apoyar la liquidez de los títulos nominales con cupón y vencimiento a largo plazo (los segmentos de 10 a 20 años y de 20 a 30 años).
«En primer lugar, cabe señalar que la deuda nacional de EEUU ha superado la barrera de los 40 billones de dólares. El pago de intereses se ha convertido en una de las partidas más importantes del presupuesto federal, mientras que los déficits persistentes implican que el país sigue acumulando deuda a medida que aumenta su factura de intereses», indica Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank.
Asimismo, destaca que «la política fiscal de la era Trump no está mejorando el panorama», ya que «en lugar de restringir la política económica y subir los impuestos, la administración Trump apuesta por reducir la carga fiscal e intenta cubrir el déficit mediante recortes del gasto e ingresos arancelarios».
«Así pues, la situación fiscal de EEUU sigue siendo hoy tan incierta (o incluso más) que ayer, pero ha cambiado la forma en que el gobierno está dispuesto a gestionar su deuda, así como el peso que desempeña la Reserva Federal (Fed) en este escenario«, agrega.
A corto plazo, cree que «el impacto es relativamente claro», ya que «la recompra de una mayor cantidad de deuda a largo plazo debería aliviar la presión sobre los rendimientos de los bonos a largo plazo, beneficiando a los hogares mediante tipos hipotecarios más bajos y a las empresas a través de menores costes de financiación».
Source: Bolsamania.com

