«Las empresas se mostraron más satisfechas con su situación actual y revisaron al alza sus expectativas de forma significativa. La incertidumbre continuó disminuyendo. A pesar de un nuevo aumento en los precios de la energía, la economía alemana se está recuperando«, señala el presidente del Instituto Ifo, Clemens Fuest.
Así, las expectativas económicas mejoraron hasta 89,1 puntos en agosto, desde 86,8 en julio, y la situación actual subió a 88,5 puntos, desde 86,5.
Como se detalla, en el sector manufacturero, el índice experimentó un notable aumento. Los directivos consideraron que la situación actual de sus negocios era significativamente mejor y las expectativas también mostraron menos escepticismo. Las empresas prevén un incremento de la producción en los próximos tres meses. Sin embargo, siguen insatisfechas con la situación de los pedidos.
En el sector servicios, el clima empresarial mejoró. Las expectativas siguieron aumentando y las empresas percibieron su situación actual como más favorable. Si bien los proveedores de servicios de TI se mostraron más optimistas respecto a su desarrollo futuro, la situación en el sector del transporte y la logística sigue siendo difícil.
En el comercio el indicador subió. Los minoristas mostraron mayor satisfacción con las condiciones comerciales actuales y las expectativas también mantuvieron su tendencia alcista. En el comercio mayorista la confianza empresarial mejoró significativamente. En el sector de la construcción el índice aumentó. Esto se debió a unas expectativas notablemente menos pesimistas. Sin embargo, las empresas consideraron que su situación actual era ligeramente peor.
«RESILIENCIA INESPERADA»
Los analistas de ING destacan que, «a pesar de los evidentes obstáculos derivados de los bajos niveles de agua, la interminable guerra en Oriente Medio y las dificultades para implementar las reformas anunciadas, la economía alemana ha demostrado una resiliencia inesperada».
«Tanto la evaluación actual como las expectativas mejoraron significativamente. Si bien aún es pronto para hablar de una recuperación económica autosostenida, el crecimiento superior al potencial registrado en el primer y segundo trimestre del año, junto con cuatro meses consecutivos de mejora en la confianza, son prometedores. Sin duda, hemos visto situaciones peores. Parece como si el sentir alemán se hubiera vuelto inmune o insensible a la larga lista de posibles riesgos a la baja», dicen.
De cara al futuro, creen que la guerra en Oriente Medio, así como el probable impacto que supondrán los precios más altos del gas en la próxima temporada de calefacción y la reanudación de las tensiones comerciales, plantean riesgos para las perspectivas alemanas.
«Al finalizar el verano, la economía alemana sigue sumida en una difícil situación de incertidumbre. Si bien las perspectivas a corto plazo pueden ser preocupantes, el futuro a largo plazo de la economía alemana seguirá dependiendo de los estímulos fiscales y las inversiones en defensa e infraestructura, así como de la capacidad de traducir los recientes planes de reforma en acciones reales y tangibles», aunque ven que los últimos datos macroeconómicos «son un cambio positivo, ya que ponen de manifiesto la resiliencia de la economía».
En definitiva, consideran que pese a «los evidentes obstáculos, la economía alemana se encamina hacia su mejor desempeño en términos de crecimiento desde 2022«.
Source: Bolsamania.com


