CC Patio Trigal Of 1A-13. Valencia. Vzla
+58 241-8421521

Jackson Hole "pone a prueba el temple de los mercados": ¿qué se espera de Kevin Warsh?

El plato fuerte del evento llegará el viernes con la intervención de Warsh, en su primer discurso en Jackson Hole como presidente de la Fed. El encuentro de 2026 estará dedicado a la innovación financiera y sus implicaciones para los pagos y la política monetaria, pero los inversores buscarán inevitablemente cualquier señal que permita anticipar cómo está equilibrando la Fed los riesgos para la inflación y el crecimiento.

Los analistas de BofA esperan que el mercado reaccione con intensidad a las palabras de Warsh, y recuerdan que «los movimientos implícitos que descuenta el mercado para la jornada del discurso se sitúan por encima de sus medianas históricas en los principales índices».

«Los semiconductores aparecen como el segmento más sensible: el ETF SMH descuenta un movimiento cercano al 1,9%, situado en el percentil 72 frente a episodios anteriores. Nasdaq y Russell 2000 también muestran una sensibilidad superior a la del S&P 500″, detallan los estrategas de la entidad.

BofA destaca además que, históricamente, las bolsas estadounidenses han tendido a avanzar durante los días posteriores a Jackson Hole antes de perder posteriormente parte de ese impulso, siendo el Russell 2000 el índice que mayores reacciones ha registrado de media desde 2012.

En esta ocasión, consideran que Jackson Hole «llega en un momento de aparente tranquilidad del mercado, pero podría convertirse en el detonante para un repunte de la volatilidad de cara a septiembre y octubre, históricamente dos de los meses más volátiles del año».

No obstante, recuerdan que el evento se produce «en un contexto de alza en los rendimientos de los bonos y operaciones de recompra de deuda por parte del Tesoro».

¿QUÉ SE ESPERA DE WARSH?

Warsh centrará las miradas en Jackson Hole, y es que David Norris, socio y gestor de carteras de TwentyFour Asset Management (boutique de Vontobel), cree que «debe causar un gran impacto con este discurso para aclarar los objetivos de la política monetaria de la Fed«, en «una intervención que probablemente marcará el rumbo de su presidencia».

En concreto, cree que «debe abordar cómo piensa responder el banco central a la elevada inflación y a la situación económica actual», puesto que «aunque Warsh ha prometido en repetidas ocasiones garantizar la estabilidad de precios y un retorno duradero al 2%, hasta ahora ha dado pocos detalles sobre cómo pretende la Fed lograrlo».

«De cara al futuro, no habrá orientaciones prospectivas ni proyecciones del ‘dot plot’, y ha evitado especificar qué condiciones o escenarios económicos podrían provocar un cambio en los tipos de interés. Warsh cree que eliminar las orientaciones prospectivas ayudará a la Fed a evitar errores de política monetaria y quiere que la institución realice evaluaciones independientes de los datos que vayan surgiendo, en lugar de limitarse a repetir las expectativas del mercado», agrega.

Con ese fin, continúa Norris, «confía en que sean los mercados los que marquen el camino a la hora de establecer la trayectoria de los tipos de interés, sin que influya en ellos una orientación explícita de la autoridad monetaria«.

«Cada nuevo presidente aporta sus propios procesos y prioridades, y hay algunos temas sobre los que buscarán aclaraciones los analistas. Desde la rueda de prensa de Warsh en julio, los rendimientos del Tesoro han seguido una tendencia al alza gradual y la curva se ha empinado«, señala.

Además, indica que «la falta de una orientación clara por parte de la Fed ha dejado al mercado dividido entre dos tendencias opuestas: la preocupación por la inflación (que ejerce presión al alza sobre los tipos a largo plazo) y la incertidumbre sobre la disposición de la Fed a actuar (lo que mantiene los tipos a corto plazo relativamente estables)».

Sobre el contenido de sus palabras, David Mericle, economista jefe para EEUU de Goldman Sachs, espera que Warsh «reconozca la mejora de la inflación sin anticipar qué hará la Reserva Federal en septiembre», y prevé «una postura más laxa (dovish)» por parte del banquero central, aunque «su estilo de comunicación favorece decir menos y dejar que los mercados reaccionen a los datos».

«Unos mejores datos de inflación han reforzado la preferencia de la mayoría del FOMC por mantener los tipos sin cambios, a pesar de que persiste el apoyo a una subida entre los miembros partidarios de una política más restrictiva desde julio. Goldman no espera cambios en los tipos de interés en septiembre —ni durante el resto de 2026—, a medida que se disipan los efectos inflacionistas derivados de los aranceles, el petróleo y la demanda de inteligencia artificial», concluye.


Source: Bolsamania.com

Noticias Relacionadas

Dejar una respuesta