Así pues, el PMI manufacturero se situó en 57 puntos, 3,1 puntos más que en el mes de agosto y 3,5 puntos más que lo que esperaban los analistas (53,6). Asimismo, el PMI del sector servicios se situó en 58,7, 2,2 puntos más que en el mes anterior y 2,9 puntos más que lo esperado por el mercado.
La entrada de nuevos pedidos cobró impulso en ambos sectores. En los servicios, el crecimiento alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2022, mientras que en las manufacturas fue el mayor desde abril de 2022. En ambos casos, la demanda se vio favorecida principalmente por el mercado interno, ya que los volúmenes de exportación de bienes continuaron disminuyendo y las exportaciones de servicios solo aumentaron moderadamente.
Por otra parte, los pedidos pendientes de completar de las empresas, un indicador clave del grado de utilización de la capacidad y del crecimiento futuro de la actividad, aumentaron en septiembre al ritmo más rápido desde mayo de 2022, tras acumularse a tasas crecientes tanto en las manufacturas como en los servicios.
Esto animó a las empresas a contratar más personal. Como consecuencia, el empleo aumentó en septiembre al ritmo más rápido desde junio de 2022 y a una velocidad que rara vez se ha superado desde que comenzaron a recopilarse datos comparables, en 2009.
Las plantillas crecieron tanto en el sector servicios como en el manufacturero: en el primero, al ritmo más rápido desde junio de 2022, y en el segundo, de forma especialmente destacada, hasta alcanzar el mayor incremento desde febrero de 2021.
«La actividad empresarial en Estados Unidos continúa en auge, con una producción que creció en septiembre al ritmo más rápido en más de cinco años. Las comparaciones históricas sugieren que los últimos datos de la encuesta apuntan a un crecimiento anualizado de alrededor del 5%, mientras que ahora se prevé un avance del 4% para el conjunto del tercer trimestre», indicó el economista jefe de S&P Chris Williamson.
Williamson advirtió de que el crecimiento está acompañado de algunos de los cuellos de botella más graves en las cadenas de suministro de los casi veinte años de historia de la encuesta, si se excluye el periodo de la pandemia. «Las empresas también informan de crecientes dificultades para encontrar personal adecuado. Como consecuencia, los trabajos pendientes están aumentando con fuerza», avisó.
Por último, advirtió que esta acumulación de pedidos sin completar augura una nueva expansión de la producción y de la capacidad en los próximos meses, lo que significa que las empresas están ganando capacidad para fijar precios. «Esto supone un motivo de preocupación para las perspectivas de inflación», avisa.
Source: Bolsamania.com


