Así lo apuntan desde el equipo de análisis de XTB, donde creen que «el escenario electoral puede cambiar el liderazgo entre compañías más que determinar la dirección del Ibex. Merlin y los bancos con una carga fiscal relevante ofrecen vínculos concretos con posibles cambios regulatorios; en renovables, el balance dependerá de las medidas finalmente adoptadas y de su efecto sobre la inversión».
En cuanto a la banca, una menor carga fiscal podría impulsar el beneficio. «CaixaBank sería uno de los valores que vigilaremos ante una eventual rebaja del impuesto bancario, en caso de un posible cambio de Gobierno. La entidad contabilizó 304 millones de euros por el impuesto sobre el margen de intereses y comisiones en el primer semestre de 2026, el banco con mayor gasto contabilizado en el país por este impuesto, lo que permite identificar un efecto concreto sobre sus resultados. Una reducción del gravamen, manteniendo el resto de factores constantes, mejoraría el beneficio y la capacidad de remunerar al accionista«, indican.
Sobre Sabadell y Unicaja, creen que «también ofrecen una exposición elevada al negocio español», mientras que Santander y BBVA «podrían beneficiarse, aunque su diversificación internacional diluye el peso relativo de las decisiones fiscales españolas».
Respecto a las socimis, señalan que Merlin «presenta una de las conexiones más directas entre el escenario político y sus perspectivas de inversión. Su apuesta por los centros de datos la hace sensible al proyecto regulatorio que exige cubrir, hora a hora, al menos el 80% del consumo eléctrico con nueva generación renovable. Una eventual flexibilización podría facilitar el desarrollo de proyectos y reducir las exigencias asociadas a su suministro energético». Y que Colonial «también podría verse favorecida si disminuyera la incertidumbre sobre el régimen de las socimis, aunque su vínculo con los centros de datos es mucho menor«.
En ambas compañías, los tipos de interés, la financiación y la evolución de los alquileres seguirán siendo determinantes, aseguran.
Para las renovables, afirman que el impacto dependerá de las nuevas reglas: «Solaria y Acciona Energía podrían afrontar incertidumbre si un nuevo Gobierno revisara las medidas que vinculan los centros de datos a la construcción de nueva capacidad renovable. Su flexibilización podría reducir parte de la demanda regulatoria prevista para nuevas instalaciones y contratos de suministro a largo plazo. Pero el efecto tiene dos direcciones: unas condiciones más sencillas también podrían acelerar la construcción de centros de datos y aumentar la demanda eléctrica. Una tramitación más ágil de proyectos y redes beneficiaría igualmente a las renovables. Por eso, no consideraríamos automáticamente perjudicado a todo el sector por un cambio de Gobierno».
Por su parte, consideran que Endesa «sería otro valor a vigilar ante una revisión del cierre nuclear. La compañía concentra aproximadamente el 48% de la potencia nuclear española y esta tecnología aportó el 41% de su producción en los nueve primeros meses de 2025. Un cambio podría prolongar la vida de las centrales con respaldo del Consejo de Seguridad Nuclear, favoreciendo su generación de caja y reduciendo las amortizaciones anuales. La prórroga de Almaraz hasta 2030 ya fue autorizada por el Gobierno actual. El posible efecto adicional estaría en futuras decisiones sobre el conjunto del parque y su fiscalidad«.
SÁNCHEZ, ¿UN BUEN PRESIDENTE PARA EL IBEX?
En el equipo de análisis de XTB también han hecho un repaso del comportamiento del selectivo español durante la presidencia de Sánchez. Como explican, según los niveles del Ibex 35 con dividendos, el índice durante el mandato alcanza una rentabilidad acumulada del 171,84%, equivalente a aproximadamente un 12,74% anual.
Es la mayor subida acumulada entre los periodos presidenciales analizados, por delante del correspondiente a José María Aznar, y la segunda más alta en términos anualizados.
Así, desde la perspectiva bursátil, «los años de Sánchez han sido un buen periodo para el Ibex 35», dicen. No obstante, destacan que Sánchez acumula el mayor número de días al frente del Gobierno desde la creación del Ibex 35 en 1992, con lo que «su periodo es, por tanto, el más largo de la comparación, un factor relevante al valorar la rentabilidad acumulada del selectivo».
«El avance del Ibex durante este periodo se explica por una combinación de crecimiento económico, recuperación de los beneficios empresariales y una composición sectorial especialmente favorable«, al tiempo que «la elevada ponderación de la banca ha sido decisiva: tras años de tipos muy bajos, las subidas del BCE impulsaron sus márgenes de intereses y su capacidad para repartir dividendos y recomprar acciones».
A ello se suma el fuerte impulso del turismo, que también ha contribuido al crecimiento español, «favoreciendo el empleo, el consumo y los resultados de compañías vinculadas a los viajes, el transporte aéreo y los hoteles«. Igualmente, los estímulos monetarios y fiscales desplegados durante la pandemia y los fondos europeos Next Generation, que «han apoyado la inversión y la actividad económica».
Mienttas, haciendo una comparación con las bolsas europeas, en términos generales, durante el mandato de Sánchez, el Ibex 35 ha sido uno de los más destacados, ya que «supera al índice europeo en 58 puntos porcentuales de rentabilidad acumulada».
«Los factores descritos ayudan a entender la ventaja del Ibex frente a otras bolsas europeas. El mayor dinamismo de la economía española, apoyado por el turismo, y el peso de los bancos han favorecido al selectivo, mientras Alemania ha afrontado dificultades en su industria y Francia ha sufrido la debilidad del lujo y una mayor incertidumbre fiscal y política. Italia, cuyo índice también cuenta con una presencia importante de entidades financieras, ha obtenido una rentabilidad todavía superior a la española», comentan.
Finalmente, frente a la deuda europea la comparación también resulta favorable para España. «Desde junio de 2018, la rentabilidad del bono español a diez años ha aumentado aproximadamente 275 puntos básicos, frente a los 300 puntos de Alemania y los 385 de Francia. Italia registra un incremento menor, de unos 200 puntos, mientras Grecia apenas presenta cambios, aunque partía de un coste mucho más elevado. La diferencia más significativa aparece en las primas de riesgo. España ha reducido su diferencial frente a Alemania en unos 25 puntos básicos, mientras Francia lo ha ampliado en alrededor de 85 puntos. Italia y Grecia han experimentado reducciones todavía mayores, de aproximadamente 100 y 285 puntos, respectivamente. España afronta, por tanto, una financiación más cara que en 2018, pero ha mejorado su posición relativa frente a Alemania, en contraste con el deterioro francés», concluyen.
Source: Bolsamania.com


