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El transporte de crudo alcanza máximos históricos y eleva la presión sobre los precios

Así lo indican los analistas de ING Economics, que ponen el foco en que las tarifas de los petroleros han alcanzado niveles sin precedentes en medio de la prolongación del conflicto entre EEUU e Irán. «Los mercados de buques petroleros se encuentran en el centro de la inestabilidad geopolítica, y este año esto se ha traducido en tarifas de flete récord a medida que el conflicto en Oriente Medio se prolonga. Los buques petroleros se han visto afectados por regímenes de sanciones y han sido blanco de ataques reiterados en rutas marítimas clave, como el estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb y el golfo de Adén».

Y es que los cambios en las rutas comerciales y la carrera por conseguir capacidad para transportar petróleo bajo protección militar han tensionado todavía más un mercado que ya estaba ajustado. «El conflicto y la incautación de buques petroleros en el Golfo Pérsico estallaron en un momento en que el mercado ya enfrentaba una escasez de capacidad. Las nuevas entregas de buques petroleros se ralentizaron drásticamente tras un mínimo histórico en la cartera de pedidos durante el período 2022-23, mientras que un número creciente de buques más antiguos y pequeños se unieron a la flota paralela rusa, reduciendo aún más la oferta de buques petroleros que cumplen con la normativa y que están disponibles para el mercado en general», explica ING Economics.

Así, la escasez de capacidad, sumada a la operación en zonas de guerra de alto riesgo y al elevado coste de las primas de seguros, ha disparado las tarifas de los buques cisterna. De hecho, a principios de octubre, los ingresos de los petroleros mundiales han superado un nivel sin precedentes de 500.000 dólares diarios, alrededor de diez veces la media registrada en 2025. «Solo para los buques tanque Suezmax y los superpetroleros (VLCC, con una capacidad máxima de 2 millones de barriles), las tarifas se dispararon aún más».

El encarecimiento del transporte supone una presión adicional para los precios finales de los combustibles. Es más, la firma señala que el coste de transportar crudo desde Ras Tanura, en Arabia Saudí, hasta Róterdam pasó de unos 2 dólares por barril en 2025 a más de 35 dólares en septiembre. A ello se suman unos márgenes de refino elevados, especialmente en el caso del diésel europeo.

MERCADO CON POCA CAPACIDAD

La tensión llega además después de varios años de escasos pedidos de nuevos petroleros. Durante 2022 y 2023, la cartera de pedidos de buques de crudo se situó en mínimos históricos, mientras parte de los buques más antiguos y pequeños se incorporó a la denominada flota en la sombra de Rusia, reduciendo la disponibilidad de barcos que operan en el mercado convencional.

La recuperación de las tarifas ha provocado un repunte de los nuevos pedidos. La cartera de encargos se ha duplicado este año, hasta representar el 28% de la capacidad mundial, aunque buena parte de estos buques no se entregará hasta 2028 y 2029.

Por ello, ING Economics considera que el mercado seguirá condicionado por la evolución de la situación geopolítica y del conflicto en Oriente Medio. Mientras persistan las restricciones en las principales rutas y la escasez de capacidad, los costes de transporte seguirán constituyendo un factor adicional de presión sobre el mercado energético.

«Si bien la edad promedio de la flota de crudo también ha alcanzado un máximo de varias décadas, superando los 13 años, y se prevé un mayor desguace, también cabe esperar una mayor presión sobre la oferta. Sin embargo, muchos de estos buques no se entregarán hasta 2028-2029, probablemente después de que finalice el auge actual. Todo depende de la geopolítica y de cómo evolucione el conflicto en Oriente Medio, pero el mercado de los buques cisterna aún podría experimentar un sólido 2027«, concluyen.


Source: Bolsamania.com

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