«Una vez más, la evolución de los precios de la energía fue la responsable del aumento de la tasa de inflación. La subida de precios fue especialmente evidente en los productos derivados del petróleo en las gasolineras y en el gasóleo para calefacción», señala la presidenta de Destatis, Ruth Brand.
En concreto, los precios de los productos energéticos fueron un 14,9% más altos, frente al 10,5% del mes anterior, con lo que se aceleraron por tercer mes consecutivo y registran el mayor incremento desde febrero de 2023.
Como se explica, para los consumidores, esto significa que el coste de los combustibles para vehículos aumentó un 37,1%(agosto +27,7%) y el gasóleo para calefacción registró un incremento aún mayor, del 74,9% (agosto +49,6%). Por el contrario, los precios de la electricidad (-5,5%), el gas natural sin incluir los costes operativos (-2,8%) y la calefacción urbana (-1%) continuaron siendo más bajos.
«Las tendencias a la baja registradas para la electricidad, el gas natural y la calefacción urbana se deben en parte a las medidas del Gobierno Federal que se han implementado desde principios de año. El alivio proporcionado por la nueva reducción del impuesto a la energía, en particular sobre los combustibles para motores (descuento en combustible), aún no se reflejaba en los resultados de septiembre, ya que la medida no entró en vigor hasta el 1 de octubre de 2026″, señalan.
Por su parte, los precios de los alimentos continuaron registrando un crecimiento inferior al promedio, del 0,4%, tres décimas más. Los bienes incrementaron un 3,8% su coste. Los bienes de consumo no duraderos subieron un 5,4%, principalmente debido al aumento de los precios de la energía, mientras que los precios de los bienes de consumo duraderos crecieron un 1%. Además, el coste de los servicios subió un 2,7%, con lo que se ralentizó ligeramente.
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, excluyendo alimentos y energía, se situó en el 2,4% en septiembre.
Source: Bolsamania.com


