Así lo destacan desde S&P Global Market Intelligence, donde añaden que, «aunque parte de la debilidad en Francia puede estar relacionada con las huelgas y disturbios que han perturbado algunas economías locales, el crecimiento también ha disminuido ligeramente en el resto de la zona euro, tanto en lo que respecta a la producción del sector manufacturero como a la actividad del sector servicios».
«Los datos subrayan la difícil situación a la que se enfrenta Francia, puesto que su índice PMI indica que la economía está entrando en territorio de contracción mientras que la confianza empresarial alcanza su nivel más bajo desde 2012 (si se excluye la pandemia), momento en el que la promesa de hacer lo que sea necesario del Banco Central Europeo (BCE) era indispensable para sacar a la zona euro de su crisis de deuda», señalan.
En concreto, el ‘flash’ del índice PMI compuesto de la actividad total de la zona euro, ajustado estacionalmente, se situó en 51,9 en octubre, tras una lectura final de 53,1 en septiembre. Supone el cuarto aumento mensual consecutivo, pese a que la expansión fue la más lenta de este periodo.
«La clave de esta desaceleración más amplia es la renovada escalada de las presiones inflacionistas observadas durante el mes. Los costes de los insumos vuelven a subir bruscamente y la tasa de crecimiento en el sector manufacturero se dispara debido al aumento del precio de la energía, lo que lleva a las empresas a subir los precios de venta para proteger sus márgenes de beneficio. La subida de los tipos de interés también está empezando a pasar factura al frenar la demanda y el panorama de un crecimiento sostenido y una inflación persistentemente elevada probablemente aumentará la especulación sobre un endurecimiento de política más agresivo por parte del BCE«, afirman.
Siguiendo la tendencia de la actividad total, los nuevos pedidos aumentaron en octubre al ritmo más lento de la actual secuencia de cuatro meses de expansión. La tasa de crecimiento fue leve puesto que solo se observaron mejoras modestas de los nuevos pedidos en los dos sectores estudiados. Pese a que la tasa de expansión de los nuevos pedidos de exportación (que incluyen el comercio dentro de la zona euro) también se atenuó, se registró un aumento por tercer mes consecutivo, lo que plantea un panorama mejor que el periodo anterior de casi cuatro años y medio en el que los pedidos procedentes del extranjero habían caído ininterrumpidamente cada mes. De hecho, el último aumento de los nuevos pedidos de exportación fue más fuerte que el observado para los nuevos pedidos en total.
El nivel de empleo se mantuvo prácticamente sin cambios, registrando una ligera subida después de leves aumentos en cada uno de los dos meses anteriores. Un crecimiento más atenuado de los nuevos pedidos se tradujo en una reducción de la presión en la capacidad operativa, por lo que los trabajos pendientes también se mantuvieron prácticamente iguales en octubre.
En consecuencia, las empresas se mostraron reacias a expandir sus plantillas. La tasa de creación de empleo en el sector servicios disminuyó hasta su mínima en cinco meses, mientras que el empleo en el sector manufacturero se redujo, tras dos meses de mejora.
Aunque los fabricantes de la zona euro redujeron sus niveles de personal en octubre, la compra de insumos continuó aumentando. De hecho, el ritmo de expansión se aceleró hasta alcanzar el conjuntamente más alto en casi cuatro años y medio, igual que el observado en abril, cuando hubo indicios de acumulación de stocks de seguridad debido al estallido del conflicto bélico en Oriente Medio. A su vez, los stocks de compras aumentaron por primera vez en casi cuatro años.
Los esfuerzos de los fabricantes para aprovisionarse de insumos se vieron obstaculizados por la persistente interrupción en las cadenas de suministro. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron notablemente, y en la mayor medida registrada en los cuatro últimos meses. Por su parte, las existencias de productos terminados se mantuvieron en general sin cambios, y la pequeña reducción observada fue la menos pronunciada desde mayo de 2023.
En cuanto a los precios, las empresas encuestadas del sector manufacturero indicaron un aumento agudo y acelerado de los costes de los insumos en octubre, que a menudo vincularon con una subida de la energía, el combustible y el transporte. El último aumento fue el más acusado desde mayo y se situó por encima del promedio del año hasta la fecha. La intensidad del alza de los precios pagados por los fabricantes hizo que la inflación de los costes de los insumos en general se acelerara por segundo mes consecutivo, a pesar de un aumento más lento de los precios pagados en el sector servicios. En contraste, la tasa de inflación de los precios cobrados se ralentizó en octubre.
Sobre las perspectivas, la confianza empresarial disminuyó hasta su mínima en cinco meses. El optimismo cayó con especial intensidad en el sector manufacturero. Mientras tanto, el pesimismo imperante en Francia en medio de la inestabilidad política y la incertidumbre contrastó con el sentimiento positivo en el resto de los países.
Source: Bolsamania.com

