Las urnas de los colegios electorales están abiertas desde las 7 de la mañana y está previsto que cierren a las 22 horas. Se espera que el recuento final se conozca el 30 de octubre y los resultados oficiales de las elecciones se publicarán formalmente el 4 de noviembre.
En unas elecciones que muchos consideran las más trascendentales de la historia del país, si ni Netanyahu ni Eisenkot logran formar una coalición de gobierno en el parlamento de 120 escaños, Netanyahu podría permanecer como primer ministro interino hasta que se celebren nuevas elecciones.
«Las encuestas apuntan a una contienda muy reñida entre la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu y el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot. Sin embargo, se prevé que ninguno de los dos logre la mayoría parlamentaria y necesitaría el apoyo de partidos minoritarios», indican los analistas de ING.
Como indican, «Eisenkot ha abogado por un enfoque ligeramente más diplomático hacia Irán que el de Netanyahu, centrándose en bloquear el programa nuclear y descartando la posibilidad de un cambio de régimen en Teherán. Un buen resultado para el bloque opositor podría provocar una ligera bajada de los precios del petróleo y un debilitamiento del dólar. Sin embargo, los mercados exigirán mucho más en términos de perspectivas de paz antes de descartar el riesgo geopolítico».
Según añaden en Danske Bank, la formación de una nueva coalición podría tardar semanas o meses «y es probable que Netanyahu siga siendo primer ministro mientras tanto, con la facultad legal para ordenar acciones militares. Las elecciones también son un factor clave para los mercados petroleros ante el temor de que se reanuden los ataques contra Irán tras las elecciones israelíes y las elecciones de mitad de mandato estadounidenses de la próxima semana».
Para Rabobank, si bien la celebración de estas elecciones «debería quedarse en Israel, una vez que terminen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, es probable que la situación sea muy diferente, independientemente de quién gane«.
«Netanyahu ha multiplicado estos últimos días los mensajes atemorizantes en torno al conflicto con Irán para inclinar la balanza electoral a su favor. Un posible cambio de gobierno podría modificar la estrategia de Israel en la región y alterar también los planteamientos de Estados Unidos», añade el director de análisis de LBP AM, accionista de LFDE, Sebastian Paris Horvitz.
Source: Bolsamania.com


