La compañía explica que este descenso de las ganancias se debe al «cese de operaciones en Cuba», aunque destaca que «el negocio subyacente mantiene un crecimiento sólido, liderado por España y apoyado en fortaleza de tarifas, mix de clientes y demanda».
Los ingresos consolidados, excluyendo plusvalías, crecieron un 7,3% en los nueve primeros meses del ejercicio en comparación con el año anterior, hasta los 1.709,3 millones.
«La evolución de los ingresos consolidados refleja la contribución de las recientes integraciones y la progresiva mejora de los hoteles en fase de ramp-up, parcialmente compensada por el impacto de las reformas en Gran Meliá Don Pepe y Paradisus Cancún, que, pese a su reciente reapertura, no ha podido capturar la temporada alta de comienzos de año. En el mismo periodo, el número de habitaciones disponibles en el perímetro de propiedad y alquiler se incrementó un 5,0% respecto al año anterior», agrega.
Por su parte, el EBITDA se ha anotado un incremento del 2,6% en la comparativa interanual, hasta alcanzar los 445,3 millones.
Los gastos de explotación aumentaron un 8,1% respecto a los nueve primeros meses del ejercicio anterior, y la firma señala que esta evolución refleja, en gran medida, «la incorporación al perímetro de Propiedad y Alquiler de varios hoteles integrados de forma progresiva durante 2025, que han contribuido durante el periodo transcurrido del ejercicio 2026».
De cara al último tramo del ejercicio, Meliá asegura que «las principales métricas operativas continúan reflejando la solidez de la demanda turística» en los mercados en los que opera.
«Si bien el entorno macroeconómico sigue presentando ciertos niveles de incertidumbre, especialmente en relación con la evolución de los distintos conflictos geopolíticos, incluidos los acontecimientos en Oriente Medio, nuestros destinos continúan beneficiándose de una percepción favorable en términos de seguridad, estabilidad y atractivo turístico», detalla.
No obstante, añade que «los recientes episodios de tensión social que han generado disrupciones puntuales en determinadas ciudades europeas, entre ellas París y Milán, introducen nuevos elementos de seguimiento para el sector».
Source: Bolsamania.com


