«Los datos de la encuesta de octubre indican que la economía de la zona euro está creciendo a un ritmo del 0,3% —una cifra respetable, aunque poco estimulante—, dando continuidad al sólido resultado observado durante el tercer trimestre. Sin embargo, existen señales preocupantes de que este reciente periodo de crecimiento podría estar perdiendo impulso«, indican en S&P Global Market Intelligence.
Consideran que, «si bien los mercados dan prácticamente por hecho que el Banco Central Europeo (BCE) aplicará una nueva subida de tipos en diciembre, cualquier ralentización adicional en la trayectoria de crecimiento podría sembrar dudas sobre la necesidad de seguir endureciendo la política monetaria a medida que nos acercamos a 2027″.
En concreto, el índice PMI compuesto de actividad total de la eurozona, ajustado estacionalmente, registró un descenso por primera vez desde mayo. Al situarse en 51,7, el índice se mantuvo en territorio de crecimiento, extendiendo el actual periodo de expansión económica de la zona euro a cuatro meses. No obstante, al bajar de 53,1 registrado en septiembre, el índice señaló un crecimiento más moderado y también el más débil durante este periodo.
La actividad empresarial se vio lastrada por una marcada ralentización del crecimiento de las ventas. El volumen de nuevos pedidos recibidos por las empresas del sector privado de la zona euro aumentó solo marginalmente en octubre, ya que el ligero descenso de la demanda de servicios solo se vio compensado en pequeña medida por un incremento de la cartera de pedidos del sector manufacturero. Las condiciones de las exportaciones siguieron siendo favorables, hecho reflejado por el tercer aumento consecutivo de los nuevos pedidos procedentes de clientes del extranjero, aunque este repunte también perdió impulso.
Las empresas de la zona euro lograron poner al día sus cargas de trabajo en octubre, ya que el volumen de los pedidos pendientes de realización se mantuvo prácticamente sin cambios. Esto fue posible a pesar de una leve reducción de las plantillas respecto a septiembre. Aunque los recortes de empleo fueron solo marginales, el ritmo de declive fue el más pronunciado desde mayo. El sector servicios impulsó esta reducción, ya que las plantillas en el sector manufacturero aumentaron ligeramente.
Las presiones de los costes se intensificaron en la economía de la zona euro en octubre. La tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró de nuevo, alcanzando su nivel más alto en cinco meses. Los precios de venta aumentaron de forma notable, aunque el ritmo de incremento se moderó con respecto a septiembre.
Por último, las expectativas de las empresas de la zona euro para los próximos doce meses se debilitaron al comienzo del cuarto trimestre. Este fue el tercer mes consecutivo en el que el sentimiento empresarial se ha debilitado. En general, el nivel de confianza empresarial se mantuvo históricamente bajo, situándose por debajo de su promedio a largo plazo.
«En octubre se registraron nuevas presiones alcistas en los precios, vinculadas en gran medida al encarecimiento de los precios energéticos, lo que está mermando el presupuesto de los clientes y desincentivando el gasto. Al mismo tiempo, la incertidumbre política actúa como un lastre adicional para el gasto y la inversión. Y a los problemas geopolíticos más amplios relacionados con Ucrania y Oriente Medio se suma la inestabilidad política en Francia, país donde la situación empresarial ha sufrido el mayor deterioro. Un tercer factor adverso proviene del aumento de los costes de financiación tanto para las empresas como para los hogares, vinculado a una política monetaria más restrictiva del Banco Central y a unos tipos de interés más elevados en el mercado», añaden.
Source: Bolsamania.com

