La ‘ola azul’ ha sido tremenda y ha reconfigurado por completo el poder legislativo en EEUU. Tal es la situación que ya se descuenta que Trump se enfrentará a un escenario de confrontación constante durante los dos años que le restan al frente de la Casa Blanca.
Y es que la victoria demócrata en el Senado, que no era segura, ha sido aplastante. El partido, que necesitaba arrebatarle cuatro escaños a los republicanos, ha ganado finalmente en siete nuevos estados: Carolina del Norte, Carolina del Sur, Texas, Ohio, Iowa, Kansas y Maine, sobrepasando así la mayoría absoluta de 51.
Por su parte, en cuanto a la Cámara de Representantes, de los 435 escaños que había en juego, el Partido Demócrata necesitaba cambiar el signo en tres de ellos respecto a las pasadas elecciones. El resultado de la Cámara baja también ha sido destacado, tanto que los demócratas ya han arrebatado 22 asientos al Partido Republicano.
El propio Trump ya ha reconocido el triunfo demócrata en estos comicios, pero también ha achacado el fracaso del Partido Republicano a que él no aparecía en la papeleta.
Source: Bolsamania.com

