CC Patio Trigal Of 1A-13. Valencia. Vzla
+58 241-8421521

Invertir con cabeza: por qué el riesgo importa más que la rentabilidad

No hay un solo riesgo, sino varios

Cuando se habla de riesgo, solemos pensar en los vaivenes de la bolsa. Pero una cartera también se ve afectada por la evolución de los tipos de interés, por la solvencia de quien emite un bono, por las divisas cuando inviertes fuera de la zona euro y por la facilidad para vender un activo cuando lo necesitas. Ninguna cartera está libre de riesgos. La diferencia está en elegir cuáles merece la pena asumir y repartirlos bien.

Cómo gestionamos el riesgo, paso a paso

1. Empezamos por ti. Los perfiles de riesgo estándar se quedan cortos, así que elaboramos tu Línea Vital Financiera, un perfil hecho a tu medida. Tus objetivos y tus plazos lo cambian todo: alguien de 30 años que ahorra para su jubilación no invierte igual que alguien de 60 que necesitará su dinero dentro de tres años.

2. Diversificamos con criterio. Tener muchos fondos no equivale a estar diversificado. Lo importante es combinar activos que se comporten de forma distinta. Nuestros algoritmos parten de la teoría moderna de carteras de Markowitz y buscan la mayor rentabilidad esperada para el nivel de riesgo que estás dispuesto a asumir.

3. Ponemos cifras al riesgo. Analizamos la volatilidad de cada fondo, su peor caída histórica y su indicador de riesgo, una escala del 1 al 7 que aparece en el documento de datos fundamentales y que puedes consultar en la web de la CNMV.

4. Revisamos y ajustamos. Si la renta variable sube con fuerza, pasa a pesar más en tu cartera, y con ella sube también el riesgo. Por eso revisamos las carteras cada semana y las reequilibramos cuando se alejan de tu perfil. Además, si eres persona física residente en España, los traspasos entre fondos que cumplen los requisitos legales no tributan en el momento: la tributación se aplaza hasta que reembolses.

El enemigo número uno: tus propias emociones

Vender en pleno desplome por miedo o comprar en máximos por euforia son dos de los errores más habituales del inversor. Contar con un plan definido y con alguien que lo supervise es la mejor protección frente a esas decisiones impulsivas.

En resumen: no se trata de evitar las caídas

Los mercados suben y bajan, y eso forma parte de invertir. El objetivo de una buena gestión de riesgos no es esquivar las caídas, sino procurar que se mantengan dentro de lo que puedes asumir.


Source: Bolsamania.com

Noticias Relacionadas

Dejar una respuesta