El estudio, elaborado por Mary Amiti, Sebastian Heise y David E. Weinstein, analiza cómo las tarifas aplicadas por Estados Unidos durante 2025 y 2026 terminan repercutiendo en los precios que pagan los consumidores.
Así, los economistas de la Fed de Nueva York calculan que los aranceles llegaron a aportar 2,9 puntos porcentuales a la inflación de los bienes en febrero de 2026, cuando su impacto sobre el nivel de precios alcanzó su máximo, cercano al 3%.
De hecho, destaca que el impacto de los gravámenes se produce de forma gradual. Mientras el coste de los productos importados aumenta rápidamente, las empresas estadounidenses tardan más tiempo en repercutir el encarecimiento de componentes y materias primas importadas a los precios finales.
Para los investigadores, alrededor de la mitad del impacto de los aranceles sobre los precios de importación se materializa durante los tres primeros meses. Sin embargo, el efecto indirecto sobre los productos fabricados en Estados Unidos puede seguir aumentando entre seis y doce meses después de la subida de las tarifas.
El resultado es que una subida de un punto porcentual de los aranceles termina elevando aproximadamente un cuarto de punto los precios de los bienes de consumo después de un año. Dos tercios de este impacto proceden directamente del encarecimiento de los productos importados y el tercio restante del efecto sobre los bienes fabricados en EEUU.
El análisis subraya, no obstante, que el efecto sobre la tasa de inflación no debe confundirse con el impacto sobre el nivel de precios. La contribución de los aranceles a la inflación comenzó a moderarse posteriormente, pero los precios permanecen más elevados que antes de la aplicación de las tarifas.
Source: Bolsamania.com


