Este último aumento de los tipos de interés del BoE representa la cuarta subida consecutiva desde diciembre, en medio de las preocupaciones sobre una fuerte desaceleración económica.
Aunque el BoE predice que Reino Unido evitará una recesión técnica y mantiene su pronóstico de crecimiento económico este año en el 3,75%, recortó su pronóstico para 2023 para mostrar una contracción de 0,25% desde una estimación anterior de crecimiento de 1,25%. Además, recortó su proyección de crecimiento para 2024 al 0,25% desde un 1% anterior.
«Sobre la base de su evaluación actualizada de las perspectivas económicas, la mayoría de los miembros del Comité consideran que cierto grado de mayor endurecimiento de la política monetaria aún puede ser apropiado en los próximos meses», ha explicado el BoE. Por su parte, Catherine Mann, Jonathan Haskel y Michael Saunders pidieron un aumento mayor, al 1,25%, para acabar con el riesgo de que el aumento de la inflación se incruste en la economía.
La decisión es «una buena noticia para la economía de Reino Unido porque los datos económicos no están funcionando tan bien», señala el analista Naeem Aslam.
En la reunión anterior de marzo, solo el vicegobernador Jon Cunliffe votó a favor de mantener los tipos sin cambios, «lo que sugiere que el banco central está cada vez más preocupado por llevar a la economía Reino Unido a una recesión», recuerda Victoria Scholar, Head of Investment de Interactive Investor. Añade que «el propio gobernador Andrew Bailey dijo que el banco está recorriendo un «camino estrecho» entre el crecimiento y la inflación, ya que ambos indicadores macro se desplazan en direcciones opuestas y equivocadas».
Source: Bolsamania.com

