El barril Brent, de referencia en Europa, avanza un 1,77%, hasta los 84,57 dólares, mientras que el barril West Texas, de referencia en EEUU, sube un 1,91%, hasta los 79,35 dólares.
Las expectativas de una extensión (y posiblemente una profundización) de los recortes de producción están ayudando a mantener el crudo respaldado antes de las conversaciones, ya que los operadores esperan que las restricciones se extiendan hasta el próximo año.
El cónclave de este jueves llega marcado por la incertidumbre «dadas las tensiones y divisiones que hemos visto dentro de la OPEP+ en las últimas semanas y meses. Los miembros del cártel aparentemente se han enfrentado por la insistencia de Arabia Saudí en extender aún más los recortes con algunos productores nacionales que buscan aumentar su producción», afirma James Harte de Tickmill Group.
Para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, «la OPEP+ hará todo lo posible para que los alcistas del petróleo estén de su lado cuando anuncie su decisión. Pero cuando las expectativas son altas, son más difíciles de satisfacer. Por lo tanto, si un repunte posterior a la decisión no logra enviar el precio del barril por encima del nivel de $81pb, el soporte crítico de Fibonacci del 38,2% en la liquidación de septiembre a noviembre que debería distinguir entre la tendencia bajista real y la consolidación alcista, podría ser una mejor opción».
A la incertidumbre de la reunión se suma el hecho de que todavía no está claro si el grupo petrolero ha podido resolver un desacuerdo sobre los objetivos de producción de Angola y Nigeria para el próximo año.
La OPEP+ extendió recientemente sus recortes actuales hasta finales de año, una medida que ayudó a ofrecer cierto alivio a los mercados. Asimismo, tanto Arabia Saudí como Rusia, ratificaron el pasado mes de septiembre sus limitaciones voluntarias a la producción hasta el fin de 2023.
En este sentido, cabe recordar que estos recortes voluntarios no forman parte de la política de producción acordada por la OPEP+.
A todo ello hay que sumarle que, si bien un dólar estadounidense más débil es un factor positivo, la OPEP+ se enfrenta a un contexto global difícil. Los acontecimientos en Oriente Medio están teniendo un impacto significativo en los precios del petróleo. Los temores sobre la salud de la economía china también son un factor clave, resaltado por una nueva lectura negativa del PMI manufacturero.
Asimismo, la demanda en EEUU es igualmente objeto de escrutinio, como lo pone de relieve una reciente serie de excedentes de inventario de la EIA.
En consecuencia, «a menos que la OPEP sea capaz de sorprender a los mercados, ya sea con una duración más prolongada de los recortes, digamos hasta finales de 2024, o con una profundización de los actuales recortes de producción, podría no ser suficiente para mantener los precios respaldados en el corto plazo«, concluye Harte.
Source: Bolsamania.com



