Ahora que periodo de la ‘Pax Americana’ ha terminado, «es probable que las decisiones de asignación de activos sean diferentes», comenta César Pérez, director global de inversiones en la gestora. Y es que tras años en los que EEUU «ofreció estabilidad económica, garantías de seguridad y rentabilidades superiores con bajo riesgo de activos», atrayendo así capital del resto del mundo, la situación ahora es bien diferente.
«La desconfianza internacional, exacerbada por una política de aranceles que intenta abordar su desequilibrio comercial, aumenta el riesgo de repatriación de capitales desde EEUU«, opina este experto, que ve un claro ejemplo en lo que está pasando con el dólar, cuyo estatus se cuestiona ahora tras haber sido «durante mucho tiempo refugio seguro y moneda de reserva global».
Y a esto hay que añadir que la Ley ‘Grande y Hermosa’ (One Big Beautiful Bill) promovida por la Administración de Donald Trump añadirá más de 3,3 billones de deuda nacional para 2034, por lo que los inversores con dudas sobre sostenibilidad de tales finanzas «pueden exigir rentabilidad adicional a los bonos del Tesoro de EEUU a largo plazo».
«El dominio del mercado de renta variable estadounidense puede atenuarse y las primas exigidas a su deuda soberana aumentar», por lo que «la diversificación fuera de EEUU continuará», pronostican en Pictet. De hecho, ven un posible «cambio de juego» que podría acabar por favorecer la «reactivación» de la inversión en Europa.
¿QUÉ ESPERAR?
Lo que cabe esperar a partir de ahora, remarca Pérez, es un «mejor comportamiento de Europa». En concreto, comenta que la la infravaloración del índice europeo MSCI EMU respecto al estadounidense MSCI USA «se puede reducir desde el actual 35% hacia un histórico 20%».
«Es difícil que los beneficios de las empresas de la euro zona crezcan más rápido que las estadounidenses, dada la ventaja de crecimiento y combinación sectorial de EEUU, con mucha mayor ponderación de tecnológicas, pero es posible un sustancial aumento de valoración de las acciones europeas«, expone también.
Todo esto, junto con la apreciación del euro, «puede producir un mejor comportamiento relativo, con rentabilidad anual en acciones de la eurozona del 7,5%, frente al 5,4% de EEUU», dice. De hecho, en Pictet estiman una «disminución de los márgenes de beneficios en las tecnológicas ante la creciente madurez de los modelos de negocio y mayor competencia, aunque las empresas del índice S&P 500 pueden mantener márgenes, pues la adopción de la Inteligencia Artificial por las no tecnológicas puede aumentar su eficiencia y compensar implicaciones negativas de mayores impuestos o tipos de interés».
INVERTIR EN DEUDA
Por último, desde Pictet comentan que con el aumento de la emisión de deuda pública esperan que las rentabilidades con vencimiento a diez años en EEUU, Reino Unido y Alemania «superen al crecimiento de sus PIB nominales la próxima década, mientras que es probable que se mantenga por debajo en Japón, China y Suiza».
«Pronosticamos que la rentabilidad anual en deuda soberana estadounidense con cobertura en euros a diez años sea del 3,5%, cupón con margen para mitigar posibles pérdidas en renta variable durante las recesiones», explica Pérez. Y añade que la rentabilidad anual de la deuda alemana puede ser del 3,4%, aunque considera que la deuda de mercados emergentes en moneda local «puede llegar a proporcionar un 5,6% en euros».
Por su parte, detalla también, la rentabilidad global anual de la deuda grado de inversión con cobertura en euros «puede ser del 4,3%, impulsada por aumento de las rentabilidades a vencimiento de la deuda soberana».
En el caso de la deuda empresarial grado de inversión de mercados emergentes la rentabilidad anual puede generar un 5,2%, mientras que la deuda empresarial de alta rentabilidad global puede proporcionar de media un 5% anual con cobertura en euros los próximos diez años, «con los diferenciales de rentabilidad a vencimiento respecto a deuda soberana en el 3%», destaca Pérez.
En cuanto a activos alternativos, «es previsible la expansión del mercado de deuda privada, con oportunidades de ingresos estables», y en Pictet creen que puede generar una rentabilidad promedio anual del 6,8% en euros.
«El capital privado global, a pesar de los vientos en contra actuales, puede tener una rentabilidad anual promedio de alrededor del 8,5% en euros la próxima década, superando al índice mundial de acciones MSCI AC World en euros. Es considerablemente inferior al promedio de la última década, pero la mayor entre las clases de activos analizadas, siendo posible aumentarla según la capacidad de los gestores», añade el experto de la gestora.
En todo caso, los inversores «deben reevaluar sus hipótesis respecto a correlación entre acciones y bonos, pues hay señales de que será ligeramente mayor la próxima década en relación con las dos anteriores a 2020, aunque probablemente suficiente para preservar la diversificación».
Y es que en Pictet creen que la integración de otras clases de activos, el uso de derivados para gestionar riesgos y una distribución de inversiones en regiones y sectores diversos «pueden mejorar significativamente la resiliencia de la cartera los próximos diez años».
Source: Bolsamania.com



