En concreto, los mercados monetarios esperan un recorte del 0,25% en los tipos estadounidenses para el próximo mes y una reducción del 0,10% en las tasas que controla el BCE. Ante estas expectativas, JP Morgan ha decidido abandonar su posición en el dólar, tal y como ha señalado el jefe de investigación de divisas, Paul Meggyesi, en una nota dirigida a los clientes: «Salimos de nuestra posición corta y nos volvemos tácticamente neutrales».
La previsión de la firma estadounidense es que el euro termine el año en los 1,15 dólares, una cota que ya alcanzó en la segunda semana de enero. Por su parte, Nordea es aún más optimista y considera que se situará en los 1,1650 dólares a corto plazo y de 1,17 dólares a finales de 2019. «Una estabilización de los datos de la zona del euro es un requisito previo para esta visión», apunta a Bloomberg el analista de divisas de la compañía finlandesa, Andreas Steno Larsen.
Source: Bolsamania.com


