El mensaje de la mayoría de los gestores de patrimonio ante los desplomes de marzo y la exigua recuperación posterior ha sido la que marca el manual: pedir tranquilidad a los clientes, no tomar decisiones en caliente, olvidarse de la volatilidad a corto plazo y pensar en el largo, etc. Es decir, no vender ahora e incluso aprovechar la caída para tomar nuevas posiciones si tienen liquidez para ello.
Sin embargo, Mirabaud ha adoptado un mensaje más realista para no hacer concebir falsas esperanzas a los inversores: «Vamos a seguir viendo una muy alta volatilidad con tendencia bajista. Es muy difícil que haya una recuperación si no se encuentra la vacuna en el tiempo previsto o el menos una medicina paliativa», sostuvo su director general en un encuentro organizado el viernes por el Círculo Ecuestre de Barcelona.
A juicio de Gómez-Trenor, «eso sería definitivo para que terminasen los confinamientos y pueda empezar la recuperación económica, lo que haría despegar la bolsa«. Aunque eso impulsaría más a unos sectores que a otros, «en ese primer momento, subiría prácticamente todo a la vez».
Hasta ese momento, el banco privado suizo no cree que haya nada que pueda frenar la tendencia bajista más allá de rebotes puntuales, ni siquiera una supresión de aranceles entre Estados Unidos y China.
LOS INVERSORES, MENOS PREOCUPADOS QUE EN OTRAS CRISIS
Por otro lado, su director general asegura que, a diferencia de lo ocurrido en crisis anteriores, esta vez la prioridad de los inversores no es el seguimiento de sus carteras. «El cliente está preocupado primero por su salud, segundo por su empresa y tercero por su cartera, la han mirado ahora bastante menos que en anteriores ocasiones».
Esto explicaría, el menos en parte, la escasa salida de dinero de los fondos de inversión y planes de pensiones tras la caída inicial de marzo.
Source: Bolsamania.com




