Lo cierto es que el crudo registra una racha nada halagüeña desde hace varios días (de hecho, la semana pasada sufrió una caída de alrededor del 10%). Hoy la puntilla se la está dando el doble golpe que suponen los cierres decretados en el Viejo Continente, por la reducción de la demanda, y el continuo aumento de la producción de Libia, que ha disparado la oferta de barriles.
«Se está formando un enorme desequilibrio en las perspectivas de la oferta y la demanda que está pesando mucho en este momento, mientras esperamos una respuesta de la OPEP+», dicen los expertos de Oanda, que recuerdan que la organización de países productores ha hablado en más de una ocasión de su voluntad de responder en caso de que se produzcan más cierres, y «ha llegado el momento de hacerlo».
Sobre todo, apuntan estos analistas, porque «las presiones del mercado no van a disminuir», y lo más probable es que se sigan produciendo caídas en los precios del petróleo.
Source: Bolsamania.com


