Guadalajara y Toledo podrían ser consideradas ‘centenials’, ya que la fecha media de construcción de sus viviendas se sitúa después del año 2000 (2001 en Guadalajara y 2003 en Toledo), lo que no ha implicado en ninguno de los dos casos una mejora de su eficiencia energética (E).
Almería, Segovia, Castellón, Huelva, Ciudad Real, Cuenca, La Rioja y Burgos son ocho de las 10 provincias con parques inmobiliarios construidos de media en los años 90, todas ellas con una calificación energética de E. Soria y Lugo completan este grupo, esta vez en una categoría superior (D).
Por su parte, la mayoría de provincias (22) están compuestas por viviendas construidas en los años 80. Las más eficientes, con certificación D son Huesca, Cáceres y Badajoz. Las peores, con una calificación G son las dos provincias canarias: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas. El mantiene la calificación media de E: Ávila, Cádiz, Albacete, Alicante, Granada, Murcia, Sevilla, Málaga, Ourense, Pontevedra, Girona, Lleida, Tarragona, Salamanca, Valladolid y A Coruña.
Por último, se encuentran 15 provincias con parques construidos de media en los años 70. No obstante, su mayor antigüedad no se traduce estrictamente en una peor eficiencia energética. Así, las provincias de Palencia y Teruel comparten una calificación D, mientras que todas las demás bajan hasta la E: León, Navarra, Córdoba, Asturias, Álava, Cantabria, Zamora, Baleares, Valencia, Madrid, Vizcaya, Zaragoza y Guipúzcoa.
Finalmente, Barcelona es la única provincia con un parque construido de media en los años 60, y cuenta con una calificación energética E. Barcelona es la ciudad con el parque inmobiliario más antiguo, construido en torno a 1945, seguida de San Sebastián (1964), Madrid (1967) y Bilbao (1969), aunque en los cuatro casos la eficiencia alcanza la E.
Source: Bolsamania.com

