Según detallan, el descenso registrado es consecuencia, principalmente, de que los precios de la electricidad y de los carburantes aumentaron en marzo de 2022 y este mes disminuyen.
Además, significa romper la racha de dos meses consecutivos de precios al alza. De hecho, la tasa general de inflación no había bajado tanto en un mes desde mayo de 1977.
Por su parte, la inflación subyacente también se frena hasta el 7,5%, una décima por debajo, pero se mantiene en sus valores más altos en más de 40 años.
Esta semana, la vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ya adelantaba que «todo apunta a que la inflación bajará este mes de marzo», asegurando también que los precios se «estabilizarán a partir del verano». «Las medidas que están ya en marcha tienen recorrido, están siendo eficaces, pero tenemos que seguir muy vigilantes, especialmente por la resistencia a la baja de los precios de los alimentos«, añadía.
Por otro lado, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se sitúa en marzo en el 3,1%, casi tres puntos inferior a la registrada en febrero.
Para los analistas de Bankinter, «sorprende» la variación de la tasa general, «aunque se esperaba un descenso por el efecto espejo con un mes de marzo de 2022 en el que la inflación aumentó ante el inicio de la guerra en Ucrania», dicen. No obstante, destacan que la referencia subyacente «se mantiene muy elevada y pone de manifiesto que el aumento de costes sigue trasladándose a los precios de bienes y servicios«. Sus estimaciones apuntan a una tasa media del 4,3% en 2023 y del 2,8% en 2024.
Source: Bolsamania.com


