Este era el último escollo que debía superar la empresa para hacer efectiva su salida del país, después de que los accionistas aprobaran el movimiento en junta con un respaldo del 93,3% de los votos. En esa cita, el 5,8% se mostró en contra, y el 0,9% se abstuvo.
Tras los resultados de las votaciones, tan solo los titulares de un 0,29% del capital de la compañía podían realmente ejercer el derecho de separación, ya que es el porcentaje que votó en contra de su traslado respecto al capital total de la empresa, aparte de Leopoldo del Pino (hermano del presidente Rafael del Pino), que había adelantado que no iba a vender, ya que supondría la pérdida de toda su representación en la empresa que fundó su padre.
Los acreedores de Ferrovial también han dispuesto de un plazo de un mes para ejercitar su propio derecho de oposición a la operación, y desde la firma han asegurado también que ninguno lo ha hecho.
Source: Bolsamania.com


